Rita Precámbrico
Poeta recién llegado
Si no puedo estar en éste mundo
no puedo estar en ninguno
Donde vayan a encontrarme
es donde termina mi rumbo.
Si se pierde lo que no se usa
ya he desperdiciado
cosechas como órganos.
Si muerdo éstas frutas,
que son lo que queda
de lo que pude ser,
me estoy comiendo mi cerebro.
Ayer sabía más que hoy
porque quise olvidar.
Combinaciones de palabras
nunca veré juntas
y si las leyera, no entendería
y si quisiera olvidarlas, no podría.
Dudo en las pruebas
que no puedo negar.
Yo podría vivir bajo mi alfombra
y ver la tuya a la distancia,
y en un tiempo no recordaría tu nombre
o te pondría el de alguien más.
Es tan difícil ser la cucaracha
que reina sólo
cuando los demás escapan.
Y espero un mañana
que me hará extrañar hoy.
No tengo a nadie cuando te tengo a ti.
En cuarentena
la gente enferma
nunca usará
sus ocho ojos.
En los mundos como éstos
hay tanto que se puede hacer
que no hay razón para hacerlo.
Dejo de percibir
cuando me ahogas con mi almohada
y antes veo la mosca,
aplastada como mi cara,
que se pareció a mi.
El techo es el huésped
y yo soy el parásito.
No quiero estar en éste bioma
y no quiero estar en otro.
En las montañas y en los mares
no hay nube que nos reciba
cuando los gusanos nos consuman.
No dejaremos de existir,
aunque nuestros restos se derritan con la Tierra
y seremos el suelo de lo que sigue
y no se parezca a nosotros.
Aunque en la tundra
digamos lo que pensamos,
no hay espacio en la selva,
no hay audiencia en el desierto,
y nada vamos a recordar
en la inundación.
no puedo estar en ninguno
Donde vayan a encontrarme
es donde termina mi rumbo.
Si se pierde lo que no se usa
ya he desperdiciado
cosechas como órganos.
Si muerdo éstas frutas,
que son lo que queda
de lo que pude ser,
me estoy comiendo mi cerebro.
Ayer sabía más que hoy
porque quise olvidar.
Combinaciones de palabras
nunca veré juntas
y si las leyera, no entendería
y si quisiera olvidarlas, no podría.
Dudo en las pruebas
que no puedo negar.
Yo podría vivir bajo mi alfombra
y ver la tuya a la distancia,
y en un tiempo no recordaría tu nombre
o te pondría el de alguien más.
Es tan difícil ser la cucaracha
que reina sólo
cuando los demás escapan.
Y espero un mañana
que me hará extrañar hoy.
No tengo a nadie cuando te tengo a ti.
En cuarentena
la gente enferma
nunca usará
sus ocho ojos.
En los mundos como éstos
hay tanto que se puede hacer
que no hay razón para hacerlo.
Dejo de percibir
cuando me ahogas con mi almohada
y antes veo la mosca,
aplastada como mi cara,
que se pareció a mi.
El techo es el huésped
y yo soy el parásito.
No quiero estar en éste bioma
y no quiero estar en otro.
En las montañas y en los mares
no hay nube que nos reciba
cuando los gusanos nos consuman.
No dejaremos de existir,
aunque nuestros restos se derritan con la Tierra
y seremos el suelo de lo que sigue
y no se parezca a nosotros.
Aunque en la tundra
digamos lo que pensamos,
no hay espacio en la selva,
no hay audiencia en el desierto,
y nada vamos a recordar
en la inundación.
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