ABILEA
Poeta recién llegado
Qué cansancio agotamiento y agotada,
el tener que soportar tantas tontadas,
increíble, irascible e inanimada,
tu cabeza solo tiene cosas raras.
Qué cansancio, qué tremenda tontería
el andar queriendo ser día tras día
una bella flor en desierto pedida
siendo solo errante alma sin guarida.
Qué cansancio, mirate y luego respira,
hacia dentro, muy hondo sin mentiras,
un granito de arena en desierto perdida,
te subes en las almas, ¡así altura ficticia!.
Qué cansancio, amorcito, que agonía.
El tener que aparentar día tras día
lo que nunca seras en tu triste vida.
Au revoir, qué cansancio, ve y dormita.
Ana María R. O.
(Derechos Reservados)
el tener que soportar tantas tontadas,
increíble, irascible e inanimada,
tu cabeza solo tiene cosas raras.
Qué cansancio, qué tremenda tontería
el andar queriendo ser día tras día
una bella flor en desierto pedida
siendo solo errante alma sin guarida.
Qué cansancio, mirate y luego respira,
hacia dentro, muy hondo sin mentiras,
un granito de arena en desierto perdida,
te subes en las almas, ¡así altura ficticia!.
Qué cansancio, amorcito, que agonía.
El tener que aparentar día tras día
lo que nunca seras en tu triste vida.
Au revoir, qué cansancio, ve y dormita.
Ana María R. O.
(Derechos Reservados)
