Aunque tu alma se acongoje
Y tu piel se caiga a pedazos,
Aunque tus manos ya no hagan sentir fuegos
Y tus labios no vuelvan a morderse
Con la intensidad de un mar
Con la firmeza de un hueso,
Aun así, aun así tú te vas.
Aunque tus ojos te delaten
Y no le crean a tu bipolar pensamiento,
Aunque la gente lo comente
Y no convenza ese estupido replanteamiento,
Aun así tú te vas.
Aunque por enésima vez
Remuevas lo que se entierra
Y que ahora no vale la pena,
Aunque ese olor a mediocridad
No altere la sangre de tus venas,
Tú te vas.
Y los besos que no me diste,
Que me negaste,
Esas caricias prestadas
Que pretendiste odiarles,
No serán más que tu funeral
Para todo lo que tuviste
Y sin más dejaste escapar,
Y aun así
Aunque te constriña en la presencia el sentimiento
Y me humille por tu partida,
Pese a que ore a los cielos eternos
Para que no te despidas,
Para que me despiertes de esta pesadilla
Con ese roce de chiquilla,
Tú, aun así te vas.
Aunque las ganas te digan lo contrario
Y la indecencia vuelva a llamarte a la puerta,
Aunque vivir con un muerto
Te sea más fácil que amar lo que tanto cuesta,
Aunque la razón, alma y corazón
Te digan lo contrario,
Pese a todo, tú te vas.
Y pese a que te diga
Que me voy para no volver,
Que me encauso en mares en que anduve
Y que deje por tu querer,
Aunque me despida con un seco apretón de manos
Y aun así no lo puedas entender,
Aunque te grite a los cuatro vientos
Que te quedes en mi hastío,
Aunque te olvide
Como tantas otras cosas
Que el viento lleva sin pedirlo,
Aunque tu alma se arrepienta
Y mirándome a la cara no te atrevas a decirlo,
Aun así,
Aun así te vas.
Adiós.