natu
Poeta fiel al portal
Aún cuando no pueda alcanzarte
Perseguiré el arroyo de promesas esculpidas,
buscando entre sus ondas, ese paraíso perdido
que partió desde el muelle mudo que avanza
cansado entre la senda del tiempo.
Seguiré en la avalancha de días,
que vienen en bandada, en nítidos
nubarrones de segundos apretujados,
decayendo en el sin número de laberintos racionales.
Aún cuando ya no pueda alcanzarte
Veré el mañana en un sofá sombrío, con los trazos rotos,
agudos puntillones sobre sus cojines,
machadas de caricias desperdiciadas,
cantantes a la soledad infinita.
Ya no vendrá la alondra con la sutil
fragancia de niebla anisada,
se detendrán los musgos delatadores
de rabietas insensatas,
y bajarán las plumas de bronce de las gárgolas olvidadas.
Aún cuando no pueda alcanzarte.
Quedará perplejo el reflejo de la lluvia
sobre el pavimento, y rodaran los glóbulos
del viento entre las venas de la frontera.
Ya no seré yo, entre las otras cosas,
vaciando los bolsillos de quimeras compartidas,
guardando las libélulas rotas en baúles de cedro aceitunado
Aún cuando no pueda alcanzarte
Treparé al final del muelle,
para explayar mis cabellos al horizonte,
entregaré mis ojos a la marea inconstante,
encontraré en el fondo el otro instante,
el fragmentado instante, donde ya no pueda,
ni deba, ni persista, ni defina alcanzarte.
Perseguiré el arroyo de promesas esculpidas,
buscando entre sus ondas, ese paraíso perdido
que partió desde el muelle mudo que avanza
cansado entre la senda del tiempo.
Seguiré en la avalancha de días,
que vienen en bandada, en nítidos
nubarrones de segundos apretujados,
decayendo en el sin número de laberintos racionales.
Aún cuando ya no pueda alcanzarte
Veré el mañana en un sofá sombrío, con los trazos rotos,
agudos puntillones sobre sus cojines,
machadas de caricias desperdiciadas,
cantantes a la soledad infinita.
Ya no vendrá la alondra con la sutil
fragancia de niebla anisada,
se detendrán los musgos delatadores
de rabietas insensatas,
y bajarán las plumas de bronce de las gárgolas olvidadas.
Aún cuando no pueda alcanzarte.
Quedará perplejo el reflejo de la lluvia
sobre el pavimento, y rodaran los glóbulos
del viento entre las venas de la frontera.
Ya no seré yo, entre las otras cosas,
vaciando los bolsillos de quimeras compartidas,
guardando las libélulas rotas en baúles de cedro aceitunado
Aún cuando no pueda alcanzarte
Treparé al final del muelle,
para explayar mis cabellos al horizonte,
entregaré mis ojos a la marea inconstante,
encontraré en el fondo el otro instante,
el fragmentado instante, donde ya no pueda,
ni deba, ni persista, ni defina alcanzarte.
Última edición:
:: ::
::