Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces, cuando las arañas tejen pesadillas en la noche,
cuando zarandeado por los devenires del tiempo y del espacio
te sientes sujeto al lecho
donde convives con ese reflejo hostil de ti mismo,
cuando analizas tu pasado
y percibes la gloria como un humo inconsistente
que se disipa entre los dedos,
cuando nada se detiene,
ni el pensamiento
y estás sólo acompañado
por los años ya vividos.
A veces, y esa es hoy tú esperanza,
una lámpara se enciende al final de un pasillo,
una voz amiga te llama
para contarte,
que los caminos que has pisado
aún mantienen sus huellas,
que los cuentos que de niño te contaban
aún están vivos.
cuando zarandeado por los devenires del tiempo y del espacio
te sientes sujeto al lecho
donde convives con ese reflejo hostil de ti mismo,
cuando analizas tu pasado
y percibes la gloria como un humo inconsistente
que se disipa entre los dedos,
cuando nada se detiene,
ni el pensamiento
y estás sólo acompañado
por los años ya vividos.
A veces, y esa es hoy tú esperanza,
una lámpara se enciende al final de un pasillo,
una voz amiga te llama
para contarte,
que los caminos que has pisado
aún mantienen sus huellas,
que los cuentos que de niño te contaban
aún están vivos.