MASTER LY 22
Laly
Aún hay quienes
En la era de las islas silenciosas
hay oleajes en busca de un faro legendario y
hay quien sueña con encontrar un puente colgante
oculto detrás de la bruma.
Solo a veces emergen retazos de memorias sepias
junto a lucenarios de cristales empañados.
Entonces flota algún cirio casi consumido en el éter,
y sobre la portada de libros empolvados,
entre nebulosas, se deslizan las almenas
con las ideas opacas y cribadas.
En los páramos anestesiados agonizan los ecos
donde los minutos estériles perdieron su voz.
En la era de las islas silenciosas aún hay quienes
con semillas de tinta en sus manos sueñan con lo ubérrimo,
con vocablos de alas tejidas con hilos de seda
saciando la sed de los intrépidos.
Si, aún hay quienes con su antorcha iluminan
senderos y páginas de ríos caudalosos.
En la era de las islas silenciosas
hay oleajes en busca de un faro legendario y
hay quien sueña con encontrar un puente colgante
oculto detrás de la bruma.
Solo a veces emergen retazos de memorias sepias
junto a lucenarios de cristales empañados.
Entonces flota algún cirio casi consumido en el éter,
y sobre la portada de libros empolvados,
entre nebulosas, se deslizan las almenas
con las ideas opacas y cribadas.
En los páramos anestesiados agonizan los ecos
donde los minutos estériles perdieron su voz.
En la era de las islas silenciosas aún hay quienes
con semillas de tinta en sus manos sueñan con lo ubérrimo,
con vocablos de alas tejidas con hilos de seda
saciando la sed de los intrépidos.
Si, aún hay quienes con su antorcha iluminan
senderos y páginas de ríos caudalosos.