Fenix_Poet
Poeta fiel al portal
I
Aun hoy te conmueves mar,
tus olas la buscan en la arena,
donde su cuerpo nos entregó,
yo la tuve y tú la tuviste,
¿Cómo podríamos eso olvidar?
Si fuimos nosotros uno mismo
aquellas noches de egoísta pasión.
Onírica musa, hada de mi fe,
aun te recuerdo bañada de luna,
amándote, besándote,
agitando tu cuerpo en la arena,
seduciendo en tu vaivén,
mis manos desesperadas
y las olas del viejo mar.
La noche fue pasajera,
fue amiga de ocasión,
silenciosa, lenta y muda
en su oscuridad nos oculto
de las miradas indiscretas
que juzgan con el dedo
la locura del corazón.
Te anhelaba tanto
como el mar que nos abrazo
y dejo en nuestra piel el sabor acre
que bebería luego en tu adiós,
cuando seque de tu mejilla
el recuerdo del ayer
y en un beso prometí un día,
volverte a ver.
Aun hoy te conmueves mar,
tus olas la buscan en la arena,
donde su cuerpo nos entregó,
yo la tuve y tú la tuviste,
¿Cómo podríamos eso olvidar?
Si fuimos nosotros uno mismo
aquellas noches de egoísta pasión.
Onírica musa, hada de mi fe,
aun te recuerdo bañada de luna,
amándote, besándote,
agitando tu cuerpo en la arena,
seduciendo en tu vaivén,
mis manos desesperadas
y las olas del viejo mar.
La noche fue pasajera,
fue amiga de ocasión,
silenciosa, lenta y muda
en su oscuridad nos oculto
de las miradas indiscretas
que juzgan con el dedo
la locura del corazón.
Te anhelaba tanto
como el mar que nos abrazo
y dejo en nuestra piel el sabor acre
que bebería luego en tu adiós,
cuando seque de tu mejilla
el recuerdo del ayer
y en un beso prometí un día,
volverte a ver.