Aun las espero
Bajo la tierra, sobre negras plazas
las esperamos, jugamos mientras tanto
a las rondas y escondidas.
La ronda abarca países,
y sobre turbios continentes
retumbamos como cruces errantes
en las negras olas de un mar.
Cuando cerraron con plomo
nuestros labios, se vació
hacia el silencio, A GRITOS
LA SANGRE INOCENTE.
El pueblo se quedo a oscuras
y se poblaron calles, plazas,
estadios, islas, de preguntas
muertas y desaparecidas.
Sin embargo las respuestas
centellaban a pleno día
ACRIBILLADAS, y a plena
noche de conciencia
y humanidad, fueron
clausuradas.
Aun la espero a mi muerte,
aunque hayan desaparecido
todos mis huesos.
Aun la espero, aunque encuentren
todos mis huesos,
a la VERDAD Y LA JUSTICIA.
Bajo la tierra, sobre negras plazas
las esperamos, jugamos mientras tanto
a las rondas y escondidas.
La ronda abarca países,
y sobre turbios continentes
retumbamos como cruces errantes
en las negras olas de un mar.
Cuando cerraron con plomo
nuestros labios, se vació
hacia el silencio, A GRITOS
LA SANGRE INOCENTE.
El pueblo se quedo a oscuras
y se poblaron calles, plazas,
estadios, islas, de preguntas
muertas y desaparecidas.
Sin embargo las respuestas
centellaban a pleno día
ACRIBILLADAS, y a plena
noche de conciencia
y humanidad, fueron
clausuradas.
Aun la espero a mi muerte,
aunque hayan desaparecido
todos mis huesos.
Aun la espero, aunque encuentren
todos mis huesos,
a la VERDAD Y LA JUSTICIA.