Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
¡Ja, ja, ja!
Como da risa saber que me dueles,
Aún con tanto tiempo que ha pasado,
Divago en esos lugares del ayer,
Mirando solo los recuerdos,
Como vieja película,
y lágrimas recorren mis mejillas,
y la risa áspera y burlona,
de aquél que no supo amar,
de aquél que no supo comprender,
¡Ja, ja, ja!
Olvidé que tenía que olvidarte,
Olvidé que tenía un Ángel,
Olvidé que yo soy un Demonio...
Como arde el alma,
Sin tus caricias,
Sin tus palabras y miradas,
Camino sin destino,
Camino en silencio,
Pero...
¿Se puede vivir así?
¡Merodeando ahora a los bandidos!
¡Devorar su alma aún es vil!
¡Pero solo eso me da descanso!
Te has ido... Yo me he quedado aquí,
Vagando desde siempre...
Aunque solo un instante fui feliz,
y ahora... ¡maldigo mi ser inmortal!
¡Ja, ja, ja! ¡Ja, ja, ja!
¡Yo maestro de la mentira... del engaño!
Al vez engañado...
¿Como podrías amarme a mí?
¡Si el mar hierve en mis pecados!
¡Fácil fue la treta! ¿no es así?
Seguiré sin rumbo fijo...
A pesar de todo algo me has dejado...
Un llanto amargo como el veneno,
Y tú recuerdo dulce como la miel,
Un corazón aún mas muerto...
Y una sonrisa burlona hacia el amor...
¡Ja, ja, ja!
Terminemos con esto...
¡Y aunque duela... tú aun me hieres!
L.V.
Como da risa saber que me dueles,
Aún con tanto tiempo que ha pasado,
Divago en esos lugares del ayer,
Mirando solo los recuerdos,
Como vieja película,
y lágrimas recorren mis mejillas,
y la risa áspera y burlona,
de aquél que no supo amar,
de aquél que no supo comprender,
¡Ja, ja, ja!
Olvidé que tenía que olvidarte,
Olvidé que tenía un Ángel,
Olvidé que yo soy un Demonio...
Como arde el alma,
Sin tus caricias,
Sin tus palabras y miradas,
Camino sin destino,
Camino en silencio,
Pero...
¿Se puede vivir así?
¡Merodeando ahora a los bandidos!
¡Devorar su alma aún es vil!
¡Pero solo eso me da descanso!
Te has ido... Yo me he quedado aquí,
Vagando desde siempre...
Aunque solo un instante fui feliz,
y ahora... ¡maldigo mi ser inmortal!
¡Ja, ja, ja! ¡Ja, ja, ja!
¡Yo maestro de la mentira... del engaño!
Al vez engañado...
¿Como podrías amarme a mí?
¡Si el mar hierve en mis pecados!
¡Fácil fue la treta! ¿no es así?
Seguiré sin rumbo fijo...
A pesar de todo algo me has dejado...
Un llanto amargo como el veneno,
Y tú recuerdo dulce como la miel,
Un corazón aún mas muerto...
Y una sonrisa burlona hacia el amor...
¡Ja, ja, ja!
Terminemos con esto...
¡Y aunque duela... tú aun me hieres!
L.V.