alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
No tengo nada, me venciste,
no tengo nada, ni un trabajo ,ni una casa,
no tengo nada pero vuelves,
no puedes huir de mi mirada.
no tengo nada, ni un trabajo ,ni una casa,
no tengo nada pero vuelves,
no puedes huir de mi mirada.
Un rey vencido sin reino para ti,
después de mí, tu soledad se acrecienta,
vencerme es aislarte ,formabas parte del reino
que deshiciste con tus ansias
de reafirmación sobre mi nombre y tu estancia.
Yo fui el poderoso a vencer,
no te diste cuenta que yo era la viga
donde te apoyabas.
Me venciste y me miras desconsolada,
y te asombras porque no disfrutas con tu victoria.
No fui lo suficientemente fuerte
para que pasases página,
y del hombre tirano que pensabas,
sólo viste el niño abandonado que creaste al derrotarme.
Me venciste y me miras desconsolada.
¿Qué esperabas?
Es duro vencer al rey de tu reino amada.
Poco queda, mi desaliento no te ahuyenta,
sólo tienes en mí tu mirada, y no puedes apartarla.
Lo siento amada. Hubiera podido ser gloriosa tu victoria,
sobre una derrota edificada. Pero aún me sostienes,
sostienes mi espada.
después de mí, tu soledad se acrecienta,
vencerme es aislarte ,formabas parte del reino
que deshiciste con tus ansias
de reafirmación sobre mi nombre y tu estancia.
Yo fui el poderoso a vencer,
no te diste cuenta que yo era la viga
donde te apoyabas.
Me venciste y me miras desconsolada,
y te asombras porque no disfrutas con tu victoria.
No fui lo suficientemente fuerte
para que pasases página,
y del hombre tirano que pensabas,
sólo viste el niño abandonado que creaste al derrotarme.
Me venciste y me miras desconsolada.
¿Qué esperabas?
Es duro vencer al rey de tu reino amada.
Poco queda, mi desaliento no te ahuyenta,
sólo tienes en mí tu mirada, y no puedes apartarla.
Lo siento amada. Hubiera podido ser gloriosa tu victoria,
sobre una derrota edificada. Pero aún me sostienes,
sostienes mi espada.