Kuko Vanni
Poeta recién llegado
Adviértete, ahora, andando de manera ajena;
sin observar tus partes, sin oírte.
Todo va cayendo y todo viene,
solo por peso propio, solo porque ha de hacerlo.
Date pronto , caso;
y percata en tus momentos, lo que eres;
¡y ay de ti!, y ¡ay de tu marcha!,
si al tantearte entre tu paso, no te hallaras.
Como si desde el aparte ,
encontrarase el camino,
marchas separado de tu fondo.
Hete resumido, maquinado, en masa;
hete en tu costado y por encima,
menos uno.
Tópate ausentado a tus espaldas.
Adviértete, ahora, andando de manera ajena;
sin observar tus partes, sin oírte,
todo va cayendo y todo viene,
solo por peso propio, solo porque ha de hacerlo.
Date pronto, caso;
y percata en tus momentos, lo que eres;
¡y ay de ti!, y ¡ay de tu marcha!,
si al tantearte entre tu paso, no te hallaras.
Y muy disminuido en el ocaso, has de volverte;
seguro cuando en vano,
y no veras retorno, ni gozarás tu estela.
Allí recién te habrás oído y observado,
qué tarde;
cuando ya no quede nada por caer,
y cuando ya no quede nada porque venga.
sin observar tus partes, sin oírte.
Todo va cayendo y todo viene,
solo por peso propio, solo porque ha de hacerlo.
Date pronto , caso;
y percata en tus momentos, lo que eres;
¡y ay de ti!, y ¡ay de tu marcha!,
si al tantearte entre tu paso, no te hallaras.
Como si desde el aparte ,
encontrarase el camino,
marchas separado de tu fondo.
Hete resumido, maquinado, en masa;
hete en tu costado y por encima,
menos uno.
Tópate ausentado a tus espaldas.
Adviértete, ahora, andando de manera ajena;
sin observar tus partes, sin oírte,
todo va cayendo y todo viene,
solo por peso propio, solo porque ha de hacerlo.
Date pronto, caso;
y percata en tus momentos, lo que eres;
¡y ay de ti!, y ¡ay de tu marcha!,
si al tantearte entre tu paso, no te hallaras.
Y muy disminuido en el ocaso, has de volverte;
seguro cuando en vano,
y no veras retorno, ni gozarás tu estela.
Allí recién te habrás oído y observado,
qué tarde;
cuando ya no quede nada por caer,
y cuando ya no quede nada porque venga.