Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aún tengo besos
que llevan tu nombre;
caricias que esperan
deslizarse por tus poros;
minutos que te pertenecen,
que se niegan a morir
si no son consumidos por ti,
de a poco, lento, despacio...
Aún tengo pedazos de piel
que reclaman tu presencia,
aún mi lengua quiere
dejar rastros húmedos
en el camino de tus vértebras,
aún quiero respirarte,
capturarte con mis cinco sentidos
para llevarte conmigo,
para recordarte en cada una de mis noches.
Aún mi paladar no ha quedado satisfecho,
mi sed aún no ha sido saciada,
aún arde el fuego por dentro,
aún de ti, tengo hambre.
que llevan tu nombre;
caricias que esperan
deslizarse por tus poros;
minutos que te pertenecen,
que se niegan a morir
si no son consumidos por ti,
de a poco, lento, despacio...
Aún tengo pedazos de piel
que reclaman tu presencia,
aún mi lengua quiere
dejar rastros húmedos
en el camino de tus vértebras,
aún quiero respirarte,
capturarte con mis cinco sentidos
para llevarte conmigo,
para recordarte en cada una de mis noches.
Aún mi paladar no ha quedado satisfecho,
mi sed aún no ha sido saciada,
aún arde el fuego por dentro,
aún de ti, tengo hambre.