Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Hoy de nuevo sentí el calor arrullador de tus brazos,
sentí de nuevo la magia de tus besos,
sentí en mi alma el olor de tu piel y el hechizo eterno de tus manos.
Hoy la noche fue perfecta y la Luna nos envidiaba,
y en el cielo las estrellas al compas de nuestro amor bailaban;
el viento con su danza acariciaba nuestras caras
y con él olvide las penas y volaron mis lágrimas.
Hoy el miedo fue vencido por las caricias de tus manos,
el temor fue derrotado por la pasión de tus besos,
hoy nos invadió el amor, aquel tan fiel que nos tenemos
y entre dudas y tentaciones volvimos a lo que antes éramos aunque fuera por momento.
Sé que nos recorre el dolor por las venas,
el adiós que nos parece perpetuo,
y sé que entre los dos hemos formado un mar de lágrimas
que poco a poco se convierte en océano.
De que sirven mis metáforas si en mi alma siento que esto es tan solo un adiós muy lento,
que agonizamos entre abrazos y besos mientras termina el tiempo,
de que sirven nuestras palabras si se apaga nuestro fuego
y aumenta con los días el terror del desconsuelo.
Nos invade la tristeza, fuimos dos y así seguiremos
sintiendo este dolor juntos, sintiendo que muero
cada mirada, cada gesto es una mímica de un te quiero
que se pinta lentamente con óleos de recuerdos;
las miradas, los abrazos y todos estos besos
hoy por hoy son muestras honestas de lo que por ti siento
y aunque el adiós sea definitivo yo seré siempre el Velador de tus sueños
por ahora me conformo, fui, soy y seré tu amor aunque fuera por un momento
sentí de nuevo la magia de tus besos,
sentí en mi alma el olor de tu piel y el hechizo eterno de tus manos.
Hoy la noche fue perfecta y la Luna nos envidiaba,
y en el cielo las estrellas al compas de nuestro amor bailaban;
el viento con su danza acariciaba nuestras caras
y con él olvide las penas y volaron mis lágrimas.
Hoy el miedo fue vencido por las caricias de tus manos,
el temor fue derrotado por la pasión de tus besos,
hoy nos invadió el amor, aquel tan fiel que nos tenemos
y entre dudas y tentaciones volvimos a lo que antes éramos aunque fuera por momento.
Sé que nos recorre el dolor por las venas,
el adiós que nos parece perpetuo,
y sé que entre los dos hemos formado un mar de lágrimas
que poco a poco se convierte en océano.
De que sirven mis metáforas si en mi alma siento que esto es tan solo un adiós muy lento,
que agonizamos entre abrazos y besos mientras termina el tiempo,
de que sirven nuestras palabras si se apaga nuestro fuego
y aumenta con los días el terror del desconsuelo.
Nos invade la tristeza, fuimos dos y así seguiremos
sintiendo este dolor juntos, sintiendo que muero
cada mirada, cada gesto es una mímica de un te quiero
que se pinta lentamente con óleos de recuerdos;
las miradas, los abrazos y todos estos besos
hoy por hoy son muestras honestas de lo que por ti siento
y aunque el adiós sea definitivo yo seré siempre el Velador de tus sueños
por ahora me conformo, fui, soy y seré tu amor aunque fuera por un momento