Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca volveré a ver
el sol desparramado
sobre las vías del tren
abandonado, sé que nunca
veré el cerro a punto de estallar
repleto de focos y estatuas.
Sé que nunca pisaré
suelos de tierra y piedras
sé que nunca veré el mármol
oscurecer en mis manos, que
nunca abriré una puerta
ni gritaré de risa, ni explotaré
de emoción, (de esa emoción).
Y nunca sabré que hay
más allá de lo que conozco
nunca más pasaré por ese
puesto, ni por esas calles
que ensordecen la vulgaridad
y que nunca platicaré de mis
cosas, y que nunca habrá más
palabras, y que siempre seguiré
en mis cementerios cerebrales.
No se verán más mis pies
muertos por la hinchazón
ni andarán juguetes revueltos
al igual que el corazón, yo seguiré
haciendo teatros macabros con
letras comunes que yo hago
insanas. Yo seguiré siendo
moribunda a ratos y en tiempos
y contaré cada una de las gravas
del pavimento, de esa calle vieja
de esa calle que es vieja.
Volveré a mi castillo imaginario
donde no hay más monstruos
malos que se vuelven afables
que se ponen de repente vulnerables
que se alejan y me dejan sola.
Yo seguiré caminando con muchas
amalgamas, yo seguiré entonces
platicando con gárgolas, yo dibujaré
ojos y miradas, y me crearé cuentitos
para que no se indegeste el alma.
Y esculpiré en las arenas del desierto
una extraña bocanada, y por eso
el aire caliente estará hirviendo
vomitando un poco el recuerdo
vomitando un poco en tu casa
pero eso no será ya nada.
Pero ya no temeré a llamaradas
por que he seguido a pesar de
todo, he seguido, aunque sé
que me has escupido de tu vida.
el sol desparramado
sobre las vías del tren
abandonado, sé que nunca
veré el cerro a punto de estallar
repleto de focos y estatuas.
Sé que nunca pisaré
suelos de tierra y piedras
sé que nunca veré el mármol
oscurecer en mis manos, que
nunca abriré una puerta
ni gritaré de risa, ni explotaré
de emoción, (de esa emoción).
Y nunca sabré que hay
más allá de lo que conozco
nunca más pasaré por ese
puesto, ni por esas calles
que ensordecen la vulgaridad
y que nunca platicaré de mis
cosas, y que nunca habrá más
palabras, y que siempre seguiré
en mis cementerios cerebrales.
No se verán más mis pies
muertos por la hinchazón
ni andarán juguetes revueltos
al igual que el corazón, yo seguiré
haciendo teatros macabros con
letras comunes que yo hago
insanas. Yo seguiré siendo
moribunda a ratos y en tiempos
y contaré cada una de las gravas
del pavimento, de esa calle vieja
de esa calle que es vieja.
Volveré a mi castillo imaginario
donde no hay más monstruos
malos que se vuelven afables
que se ponen de repente vulnerables
que se alejan y me dejan sola.
Yo seguiré caminando con muchas
amalgamas, yo seguiré entonces
platicando con gárgolas, yo dibujaré
ojos y miradas, y me crearé cuentitos
para que no se indegeste el alma.
Y esculpiré en las arenas del desierto
una extraña bocanada, y por eso
el aire caliente estará hirviendo
vomitando un poco el recuerdo
vomitando un poco en tu casa
pero eso no será ya nada.
Pero ya no temeré a llamaradas
por que he seguido a pesar de
todo, he seguido, aunque sé
que me has escupido de tu vida.
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