Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
Siento que mi alma llora
cuando se ocultan las estrellas
es porque no veo las huellas
de aquella linda señora
ella es como la aurora
que despierta mi corazón
y lo llena de ilusión
en las noches silenciosas
con aquel néctar de rosas
y la dulzura de su pasión.
Le pregunto a la lejanía
pero ya no me responde
yo no se porqué la esconde
si ella es la novia mía
tanto que yo la quería
pero el tiempo me la quita
quisiera verla cerquita
cuando su corazón se abra
para escuchar la palabra
que me decía tan bonita.
Siento correr por mis venas
el amor de esa mujer
pero yo no la puedo ver
porque dice que es ajena
para mi es una condena
que ella se porte así
porque éste gran frenesí
terminará con mi vida
porque ya no tengo salida
desde que yo la conocí.
Se fue como la gaviota
por un rumbo diferente
y aunque me miren sonriente
me dejó la vida rota
yo sangraba gota a gota
como granos de la espiga
ya no quiere que le siga
contemplando el corazón
porque la única ilusión
es que quiere ser mi amiga.
Si volviera aquel ayer
que nos bañaba de amor
se calmaría mi dolor
con los ojos de Aura Esther
porque esa linda mujer
con el crisol de su llama
hizo un nido en mi alma
como un cóndor herido
y aunque de mi se ha ido
ella en silencio me ama.
cuando se ocultan las estrellas
es porque no veo las huellas
de aquella linda señora
ella es como la aurora
que despierta mi corazón
y lo llena de ilusión
en las noches silenciosas
con aquel néctar de rosas
y la dulzura de su pasión.
Le pregunto a la lejanía
pero ya no me responde
yo no se porqué la esconde
si ella es la novia mía
tanto que yo la quería
pero el tiempo me la quita
quisiera verla cerquita
cuando su corazón se abra
para escuchar la palabra
que me decía tan bonita.
Siento correr por mis venas
el amor de esa mujer
pero yo no la puedo ver
porque dice que es ajena
para mi es una condena
que ella se porte así
porque éste gran frenesí
terminará con mi vida
porque ya no tengo salida
desde que yo la conocí.
Se fue como la gaviota
por un rumbo diferente
y aunque me miren sonriente
me dejó la vida rota
yo sangraba gota a gota
como granos de la espiga
ya no quiere que le siga
contemplando el corazón
porque la única ilusión
es que quiere ser mi amiga.
Si volviera aquel ayer
que nos bañaba de amor
se calmaría mi dolor
con los ojos de Aura Esther
porque esa linda mujer
con el crisol de su llama
hizo un nido en mi alma
como un cóndor herido
y aunque de mi se ha ido
ella en silencio me ama.