Amartemisa
Poetisa
Ahora, en esta tarde que parece un sueño,
recuerdo tus ojos clavados en los mios
con el agua cristalina recién filtrada.
Me reflejo en ese espejo sirenamente,
que no serena, para bucearte y beberte todo.
Tibia aspereza parece tu ausencia,
como jugar a las canicas sin canicas,
o sembrar sin semillas.
Así queda mi tarde sin ti.
Vuelve, es muy fácil regresar,
sólo tienes que plasmarte en frente
y quedarte tatuado en la pantalla
de mi alma hasta que amanezca,
que aunque no aparezcas, ya lo haces.
Y qué bien conoces mis versos
y mis gestos y mi nombre,
pues mi lenguaje es sencillo,
mas sólo tú me reconoces al pasar.
¿Y qué sucede si me atrevo con un te quiero?
¿qué sucede si vuelves y te lo estampo en la cara?
¿qué pasaría? pues nada...
que nos daríamos un beso perfilando los ojos
y asimilando la piel de aceituna blanca
que se nos queda cuando nos vemos.
Pues si no pasa nada...
Te quiero.
Pero vuelve, vuelve...
recuerdo tus ojos clavados en los mios
con el agua cristalina recién filtrada.
Me reflejo en ese espejo sirenamente,
que no serena, para bucearte y beberte todo.
Tibia aspereza parece tu ausencia,
como jugar a las canicas sin canicas,
o sembrar sin semillas.
Así queda mi tarde sin ti.
Vuelve, es muy fácil regresar,
sólo tienes que plasmarte en frente
y quedarte tatuado en la pantalla
de mi alma hasta que amanezca,
que aunque no aparezcas, ya lo haces.
Y qué bien conoces mis versos
y mis gestos y mi nombre,
pues mi lenguaje es sencillo,
mas sólo tú me reconoces al pasar.
¿Y qué sucede si me atrevo con un te quiero?
¿qué sucede si vuelves y te lo estampo en la cara?
¿qué pasaría? pues nada...
que nos daríamos un beso perfilando los ojos
y asimilando la piel de aceituna blanca
que se nos queda cuando nos vemos.
Pues si no pasa nada...
Te quiero.
Pero vuelve, vuelve...