Encontraba de improviso
razón mi existencia,
en una mañana cualquiera
doblando una calle lejana.
A nuestro costados
jardines enredaderas y rosas
hacían romántico
el reencuentro de nuestras almas.
Me preguntastes mi ángel
que te contara mi historia,
tanto tiempo sin vernos
tantos años de ausencia.
Partistes muy de mañana al canto de las aves
con tu sombrero de ala ancha
y tu chalina trenzada,
gotas de lluvia acompañaban tus pasos,
a lo lejos mi alma se quedaba hecha pedazos
Prometimos tantas cosas aquella mañana,
entrelazé mis manos con las tuyas
poniendo al cielo de testigo volver a encontrarnos
y hoy que nos hemos hallado dime vida mia
te veo delgado, ¿donde has estado?
Respondí con mi llanto
antes que con palabras,
pues mi voz sonaba entrecortada.
Partí sin rumbo aquella mañana
vagué por los campos dejando atrás nuestra morada.
Hice amigos por todos lados
relacionándome con buenos y malos,
disfruté noches intensas y dias de encanto,
fue rápida mi dicha y larga mi pena
tras los barrotes de una carcel.
Me vi cara a cara con mi verguenza.
Sentado entre esquinas te recordé amada mia,
no tuve valor para confesarte lo que me sucedía.
Hace ocho días que me abrieron las puertas
de una cárcel primera,
tras diez años de larga condena.
razón mi existencia,
en una mañana cualquiera
doblando una calle lejana.
A nuestro costados
jardines enredaderas y rosas
hacían romántico
el reencuentro de nuestras almas.
Me preguntastes mi ángel
que te contara mi historia,
tanto tiempo sin vernos
tantos años de ausencia.
Partistes muy de mañana al canto de las aves
con tu sombrero de ala ancha
y tu chalina trenzada,
gotas de lluvia acompañaban tus pasos,
a lo lejos mi alma se quedaba hecha pedazos
Prometimos tantas cosas aquella mañana,
entrelazé mis manos con las tuyas
poniendo al cielo de testigo volver a encontrarnos
y hoy que nos hemos hallado dime vida mia
te veo delgado, ¿donde has estado?
Respondí con mi llanto
antes que con palabras,
pues mi voz sonaba entrecortada.
Partí sin rumbo aquella mañana
vagué por los campos dejando atrás nuestra morada.
Hice amigos por todos lados
relacionándome con buenos y malos,
disfruté noches intensas y dias de encanto,
fue rápida mi dicha y larga mi pena
tras los barrotes de una carcel.
Me vi cara a cara con mi verguenza.
Sentado entre esquinas te recordé amada mia,
no tuve valor para confesarte lo que me sucedía.
Hace ocho días que me abrieron las puertas
de una cárcel primera,
tras diez años de larga condena.
Última edición:
:: Agrdable forma de los detalles... Con una paranoia implicita, vagando por los paisajes de tu mente. buen ritmo aunque hay algunos tropezones con el. Buena facilidad de la descripcion. Agrdable.