laprincesadelasletras
Poeta recién llegado
Prófuga del manto celeste,
aniquílame vestida de aurora,
diosa plagada de rayos del este,
instálate en mi alma hora tras hora,
entre mi vida y mi muerte,
desafiando mi ayer, mi mañana, mi ahora.
Ven que no recobro tu ser,
ni aún recabándolo en mi mar,
que no se amaina, evapora, ni se llega a callar.
Silenciado en tu ausencia, me vuelvo a perder,
se va con los suspiros, mi esperanza, mi fe...
buscando el sendero para verte llegar.
Sé de la miseria que me tiene aterido en el tiempo,
de la penumbra retozante de tus labios,
instigando mi aire, rasgando de pena mi aliento.
Sé de tu olvido, de tus recuerdos lisiados...
cojeando en la hora de mis desenfados,
de tu palabra nefanda aniquilando el sentimiento.
aniquílame vestida de aurora,
diosa plagada de rayos del este,
instálate en mi alma hora tras hora,
entre mi vida y mi muerte,
desafiando mi ayer, mi mañana, mi ahora.
Ven que no recobro tu ser,
ni aún recabándolo en mi mar,
que no se amaina, evapora, ni se llega a callar.
Silenciado en tu ausencia, me vuelvo a perder,
se va con los suspiros, mi esperanza, mi fe...
buscando el sendero para verte llegar.
Sé de la miseria que me tiene aterido en el tiempo,
de la penumbra retozante de tus labios,
instigando mi aire, rasgando de pena mi aliento.
Sé de tu olvido, de tus recuerdos lisiados...
cojeando en la hora de mis desenfados,
de tu palabra nefanda aniquilando el sentimiento.