Juan Felipe Casas Builes
Poeta recién llegado
Y ahí estaba Él,
Pintando con pincel tu rostro,
Moldeando un cuerpo perfecto
Imaginando tus posibles formas de reír,
Tejiendo a tu cabeza finos cabellos.
No me permitió ayudarle,
Tal vez porque yo no entendía,
No entendía su idea de belleza,
Su idea de dulzura, de entendimiento y sensualidad,
Es mas aún no lo entiende el hombre.
Yo en sola espera,
Auspiciaba la obra más bella de Dios;
indescriptible al léxico humano;
podía reflejar lo infinito en sus ojos
y asimilar al big bang en sus labios.
¿ Cómo una obra de arte,
Puede volver poeta a un hombre,
Si aquella no eres tú?
Mujer, dueña de los sueños del hombre.
Pintando con pincel tu rostro,
Moldeando un cuerpo perfecto
Imaginando tus posibles formas de reír,
Tejiendo a tu cabeza finos cabellos.
No me permitió ayudarle,
Tal vez porque yo no entendía,
No entendía su idea de belleza,
Su idea de dulzura, de entendimiento y sensualidad,
Es mas aún no lo entiende el hombre.
Yo en sola espera,
Auspiciaba la obra más bella de Dios;
indescriptible al léxico humano;
podía reflejar lo infinito en sus ojos
y asimilar al big bang en sus labios.
¿ Cómo una obra de arte,
Puede volver poeta a un hombre,
Si aquella no eres tú?
Mujer, dueña de los sueños del hombre.
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