Tengo en los ojos
la tinta del calafate
dos chilcones frescos
recién cortados en los labios.
Una ameba hambrienta
que late en mi pecho,
algo así
como si en las cuerdas de mi voz
habitara un chercán.
Exiten naufragios
en mi piel
que reconocen
cada poro de los sargazos
que concurren las costas de esta isla.
No tengo miedo
a nada más
que aquellas pupilas
que me miran
como se miran
los barcos navegar.
Diciembre /2020
la tinta del calafate
dos chilcones frescos
recién cortados en los labios.
Una ameba hambrienta
que late en mi pecho,
algo así
como si en las cuerdas de mi voz
habitara un chercán.
Exiten naufragios
en mi piel
que reconocen
cada poro de los sargazos
que concurren las costas de esta isla.
No tengo miedo
a nada más
que aquellas pupilas
que me miran
como se miran
los barcos navegar.
Diciembre /2020