BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Chorros eléctricos cónclaves
de cianuro, tu espalda, adormidera
de situaciones, enredadera de signos
de tráfago e ira. Oh balancín
inútil quedando sepultado en la arena.
Antiguas murallas te protegen.
Míralas oscilar sobre el gato persa
de los radios enquistados, tu talio
y mi promesa. Oh vegetal inconcluso,
dignificado, operas bajo la inmensidad
de un espacio pétreo, duro, pavimentado,
y en tu soledad puritana, concluyes
observando la simetría de los astros.
Signo de tizón en los huesos iracundos,
la maleza del llanto estira sus abrojos incendiados,
la materia crepuscular de tu lamento
ofrece su nativa especulación cotidiana.
©
de cianuro, tu espalda, adormidera
de situaciones, enredadera de signos
de tráfago e ira. Oh balancín
inútil quedando sepultado en la arena.
Antiguas murallas te protegen.
Míralas oscilar sobre el gato persa
de los radios enquistados, tu talio
y mi promesa. Oh vegetal inconcluso,
dignificado, operas bajo la inmensidad
de un espacio pétreo, duro, pavimentado,
y en tu soledad puritana, concluyes
observando la simetría de los astros.
Signo de tizón en los huesos iracundos,
la maleza del llanto estira sus abrojos incendiados,
la materia crepuscular de tu lamento
ofrece su nativa especulación cotidiana.
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