K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
He intentado hilvanar los ojos al serpenteado camino
que abraza mi vista, cuando alcanzo a colgarla
al barroco gris de la memoria, antes de que llegue el frío..
que abraza mi vista, cuando alcanzo a colgarla
al barroco gris de la memoria, antes de que llegue el frío..
Pero el fusil sigue con las muñecas intactas
la selva de concreto con instintos de asesino
urde en los algoritmos de mis miedos
solo para exprimirle el néctar
a la espera taciturna de ese sentimiento viscoso
pseudo-felino que se vierte en tu vida al revés.
la selva de concreto con instintos de asesino
urde en los algoritmos de mis miedos
solo para exprimirle el néctar
a la espera taciturna de ese sentimiento viscoso
pseudo-felino que se vierte en tu vida al revés.
Mis ojos de volcanes y desiertos
no consiguen echarse al piso
y esconderse del más absurdo final,
las campanas ya repicaron
al fin enterraron a los muertos
la comunión fué repartida
y ese día, mi paz, mis gritos y mi mar
lapidados en el fúnebre trino de un Si.
no consiguen echarse al piso
y esconderse del más absurdo final,
las campanas ya repicaron
al fin enterraron a los muertos
la comunión fué repartida
y ese día, mi paz, mis gritos y mi mar
lapidados en el fúnebre trino de un Si.
 
Y sí, lo soporté todo.
Y sí, lo soporté todo.
Y sí, me entregué a la ciénaga sorda de la miseria.
Y sí, nunca hubo ni anestesia ni cloroformo
 
 
Y sí, sé que necesitás saber
que aún ahora me hacen falta:
un pulmón, una costilla,
un pedazo de corazón
y hasta la misma voz
que aún ahora me hacen falta:
un pulmón, una costilla,
un pedazo de corazón
y hasta la misma voz
Fata viam invenient.
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