yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuarto para las tres, de un día catorce,
Del mes cuatro, de un calendario desgarrado.
O puede ser al revés.
Hay un tipo zafio en el espejo.
De anteojos y con ojeras,
Que me mira desdeñoso
Y pone sonrisas mañosas.
Supongo que no soy yo.
A mi lado un perro triste
Inventa bostezos
Y me mira de dientes para afuera
Mientras pongo penas en letras
Y sonríe el televisor.
Enmarca la escena un cigarro eterno
Enraizado en dos dedos del tipo del espejo.
Y una botella de tequila se derrama
En lagrimas a mi interior.
Así, no advierto las horas
Y mis años, cuarenta y dos
O cien o ninguno
Son una estadística en los libros de mi madre.
Dibujo acuarelas con letras,
Con mal pulso y sin oficio
Y el hombre del espejo sonríe socarrón
Afuera la vida
Se traga a si misma
Y el perro triste pide de comer.
El diario viperino del mes entrante
Declara:
Que encontraron un tipo muerto
Dentro de un espejo.
Yo...
Continúo escribiendo.
Del mes cuatro, de un calendario desgarrado.
O puede ser al revés.
Hay un tipo zafio en el espejo.
De anteojos y con ojeras,
Que me mira desdeñoso
Y pone sonrisas mañosas.
Supongo que no soy yo.
A mi lado un perro triste
Inventa bostezos
Y me mira de dientes para afuera
Mientras pongo penas en letras
Y sonríe el televisor.
Enmarca la escena un cigarro eterno
Enraizado en dos dedos del tipo del espejo.
Y una botella de tequila se derrama
En lagrimas a mi interior.
Así, no advierto las horas
Y mis años, cuarenta y dos
O cien o ninguno
Son una estadística en los libros de mi madre.
Dibujo acuarelas con letras,
Con mal pulso y sin oficio
Y el hombre del espejo sonríe socarrón
Afuera la vida
Se traga a si misma
Y el perro triste pide de comer.
El diario viperino del mes entrante
Declara:
Que encontraron un tipo muerto
Dentro de un espejo.
Yo...
Continúo escribiendo.