Alicia La Maya
Poeta fiel al portal
Ínfimo ojal de ágata,
hueco escondido
de canto sincopado.
Un cántaro
que por milenios
fué a la fuente,
sin romperse.
Así, en un viaje
el ave polen,
nutre mi arcaico centro
en lo inconciente.
Entonces,
brama la montaña que me busca,
sabe quien soy más no me reconoce,
en mi corona, el error,del siglo veinte.
Diosa del símbolo,
hermético el arcano,
disfraces de mujer que se proyectan
en escenarios de tiempo
fragmentados en planos aleatorios.
Ahora habito en un avatar de piel y huesos,
de ojos verdes, y ondulantes caderas.
Y en el micrón de suprema inteligencia,
desplazada, es donde sobro y me he perdido.
hueco escondido
de canto sincopado.
Un cántaro
que por milenios
fué a la fuente,
sin romperse.
Así, en un viaje
el ave polen,
nutre mi arcaico centro
en lo inconciente.
Entonces,
brama la montaña que me busca,
sabe quien soy más no me reconoce,
en mi corona, el error,del siglo veinte.
Diosa del símbolo,
hermético el arcano,
disfraces de mujer que se proyectan
en escenarios de tiempo
fragmentados en planos aleatorios.
Ahora habito en un avatar de piel y huesos,
de ojos verdes, y ondulantes caderas.
Y en el micrón de suprema inteligencia,
desplazada, es donde sobro y me he perdido.
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