pablo
Poeta recién llegado
Desde que le conozco he llegado a pensar que usted no es como la gente es. Si bien yo no soy dios, me atreveìa a decirle que pienso que es:
Comenzarìa con decir que sus ojos no son mas que dos estrellas que se reflejan en sus pupiplas de noche encantada cual si fueran de un extraño universo, tambìen podrìa decirle que su boca es un dulce fruto que no esta a la venta o en el mercado libre, claro que como son unicosy solo suyos, usted sabràa quien ofrecerlos. Aùnque yo creo que ganarìa de forma extraordinarìa un contrato para enviarme de vez en cuando a la luna con un beso.
No queìa decirlo, pero como resistirme a comparar su silueta con mi guitarra, pènsandolo muy bien sus caderas emiten un cierto movimiento que hasta creo que paraliza el viento y la brisa se devuelve para poderla acariciar, al contrario mi guitarra solo sirve para decirle con mi canto lo que siento por usted.
Sabe que su sonrisa es toda su belleza, por que sin ella sèrìa una flor sin vida, es por eso que me gusta verla reir, porque florece todo a su paso y todo es felicidad.
Le confieso que algo siempre me da un aviso cuando esta por venir, me lo dice mi corazòn que casi se me arranca de tirones cuando la siento venir con sus pies pequeños que acarician la tierra con su andar.
Hoy desperte muy contento porque me dije entre labios, que esta misma mañana y bien enamorado de usted, que me irìa a conquistarla aunque me robara el alma y si bien no soy digno de su amor, aquì le entrego mi corazòn y mi ezperanza.
PABLO DIAZ
Comenzarìa con decir que sus ojos no son mas que dos estrellas que se reflejan en sus pupiplas de noche encantada cual si fueran de un extraño universo, tambìen podrìa decirle que su boca es un dulce fruto que no esta a la venta o en el mercado libre, claro que como son unicosy solo suyos, usted sabràa quien ofrecerlos. Aùnque yo creo que ganarìa de forma extraordinarìa un contrato para enviarme de vez en cuando a la luna con un beso.
No queìa decirlo, pero como resistirme a comparar su silueta con mi guitarra, pènsandolo muy bien sus caderas emiten un cierto movimiento que hasta creo que paraliza el viento y la brisa se devuelve para poderla acariciar, al contrario mi guitarra solo sirve para decirle con mi canto lo que siento por usted.
Sabe que su sonrisa es toda su belleza, por que sin ella sèrìa una flor sin vida, es por eso que me gusta verla reir, porque florece todo a su paso y todo es felicidad.
Le confieso que algo siempre me da un aviso cuando esta por venir, me lo dice mi corazòn que casi se me arranca de tirones cuando la siento venir con sus pies pequeños que acarician la tierra con su andar.
Hoy desperte muy contento porque me dije entre labios, que esta misma mañana y bien enamorado de usted, que me irìa a conquistarla aunque me robara el alma y si bien no soy digno de su amor, aquì le entrego mi corazòn y mi ezperanza.
PABLO DIAZ