corvus
Poeta recién llegado
Averno
Lagrimas caían
Rostros abnegados chillaban
Y sus risas se borraban
Gotas de sangre manchaban
Que de sus cuerpos manaban.
Rostros abnegados chillaban
Y sus risas se borraban
Gotas de sangre manchaban
Que de sus cuerpos manaban.
Libertad ya machacada
Mis luces apagaban
Tus caricias se me esfumaban
Las criaturas violentas ya saltaban
Y sus filosas garras ya acuchillaban.
Mis luces apagaban
Tus caricias se me esfumaban
Las criaturas violentas ya saltaban
Y sus filosas garras ya acuchillaban.
Triste mi destino
La soledad ya me marcaba
Y ya tristemente aguardaba
La llamada de la muerte que me apaciguara.
La soledad ya me marcaba
Y ya tristemente aguardaba
La llamada de la muerte que me apaciguara.
Las lunas de tus ojos muerte amada
No entran, ya no me alumbraban
Disturbios en mi alma
Vagos mis caminos se encontraban
Y a suicidas yo contemplaba.
No entran, ya no me alumbraban
Disturbios en mi alma
Vagos mis caminos se encontraban
Y a suicidas yo contemplaba.
Muerte gloriosa
Llevadme de esta vida penosa
Remanente de los desafortunados
Carcomían mi alma presurosa
Ya la búsqueda terminada
Y los colmillos de mil demonios a mi cuello estrujaban.
Llevadme de esta vida penosa
Remanente de los desafortunados
Carcomían mi alma presurosa
Ya la búsqueda terminada
Y los colmillos de mil demonios a mi cuello estrujaban.
Incompleta mi vida
Ya mi carne poseída con una maldita agonía
Yo recostado en el lecho de la tumba fría
Pudriéndome en mi carne vacía.
Ya mi carne poseída con una maldita agonía
Yo recostado en el lecho de la tumba fría
Pudriéndome en mi carne vacía.