Oh, Ari! Es tan reconfortante la claridad en un mensaje. Más aún cuando es acerca del germen del funcionamiento de todo lo humano (es decir, todo).
Nací en una familia budista y crecí con un corazón agnóstico. Pero hay conceptos claros con que soy y me vienen desde el principio.
Te mando un gran gran abrazo desde Buenos Aires.