kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
AY AMIGO, ¡QUÉ LEJOS ESTÁS!
Tener a un amigo muy lejos
es como cauterizar una herida;
el estigma de su falta
no lo cambian los años
ni cicatriza.
Me iluminas el recuerdo
más que el sol y las estrellas,
simplemente no te olvido,
compañero,
aunque a veces lo pretenda.
El olor de la noche empapada
de besos y lágrimas amargas,
las tardes de silencio dorado
en nuestras tierras lejanas
instantes minúsculos perpetuos:
felicidad pura, destilada...
Estar sin ti sabiendo que contigo contaba
eso hace años me bastaba ...
Complicidad infinita
amor carnal
y el corazón en bandeja de plata,
eso es lo que yo te brindo
mi cómplice
mi amigo del alma.
La pena es que la amistad,
así concebida,
sin cercanía ni contacto,
se cubre de arena y se enfría
desapareciendo lentamente
entre la lejanía
de la bruma de los años
y de la vida.
Pero amigo...
yo
te espero,
y te esperaré
hasta el último día.
yo
te espero,
y te esperaré
hasta el último día.
Kalkbadan
Madrid, abril 2010
Madrid, abril 2010
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