Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Los días que nacen de tu sonrisa
sobrevuelan mis manos sin otoños,
el silencio que dibuja las estrellas
se alimenta de los ojos del sol.
¡Ay amor! Enciende la luna
y apaga el viento
que traigo canciones en mi bolsillo,
beberemos zumo del árbol que ríe
y bailaremos en medio del camino.
¡Ay amor! Dame tus ojos
que hace frío,
tengo una cajita repleta de lluvia,
una amapola que recita lunas,
jugaremos a ser nosotros,
a besarnos con agua salada.
¡Ay amor! Cierra la puerta
que la noche no se vaya,
ha crecido en tu mirada
un matojo de caricias,
te daré un manantial de besos
y la llave de mis latidos.
¡Ay amor! Abrázame fuerte
que tu piel devora mi miedo.
sobrevuelan mis manos sin otoños,
el silencio que dibuja las estrellas
se alimenta de los ojos del sol.
¡Ay amor! Enciende la luna
y apaga el viento
que traigo canciones en mi bolsillo,
beberemos zumo del árbol que ríe
y bailaremos en medio del camino.
¡Ay amor! Dame tus ojos
que hace frío,
tengo una cajita repleta de lluvia,
una amapola que recita lunas,
jugaremos a ser nosotros,
a besarnos con agua salada.
¡Ay amor! Cierra la puerta
que la noche no se vaya,
ha crecido en tu mirada
un matojo de caricias,
te daré un manantial de besos
y la llave de mis latidos.
¡Ay amor! Abrázame fuerte
que tu piel devora mi miedo.