Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ay de Mí!
Siento,
la callada soledad de tu mirada,
el dulce aroma de tu cálido aliento,
eres dueña de la brisa, de la calma,
comparte conmigo el gozo,
la penumbra;
Adormecida
está la tarde amor mío,
triste y adormecida, estas tú,
dame ese abrazo interminable,
esos besos, esa ternura, tu calidez,
porque yo sin pretender amarte, te amo;
¡Ay de mí!.
Autor: Ángel San Isidro
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