JULIO PICÓN PONCE
Poeta recién llegado
Juancito está en la escuela y quiere ir al baño.
La nueva señorita reprime su expresión.
Con su dialecto clama: ¡Ay, Seño, tengo ganas!,
mas la maestra ignora su grave situación.
El cólico es intenso e invade su pancita,
la urgencia sube y baja buscando el exterior.
Se siente descompuesto e inmóvil por el miedo,
su rostro está bañado con gotas de sudor.
Y al fin, ya derrotado, se entrega complaciente,
y un traicionero aroma delata con su hedor.
Revisa la maestra y ve con desagrado:
¡Juancito se hizo caca sobre su pantalón!