darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
AY, QUE A TODO NO SE LO LLEVA EL VIENTO
(Vivencias al estallar una cañería, cuyo desborde de aguas, destruyó mi archivo de trabajo)
Esta mano que tiene
- mas bien la que tenía-
el gesto de guardar,
celosamente,
fortunas de ilusiones
de asir a cada rato
una porción de historia
se desliza
- mas bien se deslizaba-
allí donde res-guarda
- mas bien se resguardaban-
gritos- dolores - dramas -
penurias - esperanzas,
nuevos intentos,
y la nueva encrucijada.
¡Ay, que no a todo, no,
no a todo se lo lleva el viento!
Esta mano que atrapa
- digamos que atrapaba -
familias de papel,
destinos y destiempos,
y fallidos a granel.
¡Ay, que no a todo, no,
no a todo se lo lleva el viento!
Mi mano ritualista
que otrora se internaba
en la preciada cueva
y entonces, avistaba
insospechadas puertas
y en sus compartimentos
la vivencia narrada,
la cuna de un grafismo
¡y aun el blanco lecho
del despalabramiento!
Reinscripciones y brumas...
...de a-puntar la palabra:
Su lectura y mirada
que más tarde sabría
si eran punta o señuelo
o una nada a-notada.
¡Ay, que no a todo, no,
no a todo se lo lleva el viento!
Tesoro de la Angustia
que ya se desintegra,
¿y si re- significara?
¿o si se repitiera?
¡Ay, frases que resuenan!
¡Ay, grafemas secretos!
¡Ay, mi prosa doliente!
¡Ay, testimonios presos
adentro de sus muertos,
y en celdas de la falta
los restos de algún sueño!
¡Ay, que no a todo, no,
no a todo se lo lleva el viento!
¡Ay, trazos de unos niños
que enhebraron sus cuentos
y pintaron sus miedos!
Pobre mi mano, ¡ay, sí!,
la que escribe ligero,
la que se mete dentro
y busca inútilmente
reconocer, palpando,
texturas del consuelo
y sólo halla relieves
de enigmas superpuestos.
Papel mashé de entuertos,
mazaquote de penas,
destinos contrahechos,
confundidos, inciertos.
Bodoque pegoteado
de gritos y de ruegos,
aullidos diluyéndose.
¡Ay, que no a todo, no,
no a todo se lo lleva el viento!
Collage de desamores
y guiones destiñéndose:
significantes rotos,
ahogados genogramas,
puñados de simbiosis,
chorreantes, superpuestos.
¡Ay, que no a todo, no,
no a todo se lo lleva el viento!
Jirones de recuerdos,
garabatos yaciendo,
pasta de sentimientos.
¡Qué lavados lamentos.
que van a sucumbir
en húmedos fragmentos!
¡Ay, qué nuevo dolor
el de esta terapeuta:
Mi archivo se derrama,
el agua no da tregua!
Es el agua que arrasa,
y no es agua de riego:
Ay, que no a todo, no,
no a todo se lo lleva el viento!
GraCiela Vergel - Todos los derechos reservados -
Muy bellas tus letras Ciela, es un poema muy sustancioso y melódico; me recuerda una vez que llovió muy fuerte y se me metió agua en la casa y me estropeó mis libros y un montón de poemas que no pude rescatar de mis primeros intentos, besos Ciela, gracias por la visita, chispas estelares a tu pluma---