Candida Pedersen
Poeta recién llegado
Autora Cándida Pedersen
Ayer, al mirar al cielo, vi una luz
que iluminaba mí corazón,
haciéndome
vivir por un instante
en un mundo lleno de amor y pasión.
Era el brillo de tus ojos,
que se confundían con las estrellas y la luna,
donde las blancas dunas
se deslizaban de emoción,
uniéndose con la suave espuma del mar,
queriéndome hablar hasta enamorar,
y encontrar tu voz universal
con la esperanza perdida
en la nostalgia de un bello recuerdo.
Yo quería tener alas para volar,
como ave de paso
siguiendo tus pasos
y alcanzando mi ilusión
entre tus ardientes brazos,
entregándote el néctar de mi vida
y haciéndome tuya por una dulce eternidad,
durmiéndome en tu regazo
y despertando frente al ocaso
de un nuevo y eterno amanecer.
Ayer, al mirar al cielo, vi una luz
que iluminaba mí corazón,
haciéndome
vivir por un instante
en un mundo lleno de amor y pasión.
Era el brillo de tus ojos,
que se confundían con las estrellas y la luna,
donde las blancas dunas
se deslizaban de emoción,
uniéndose con la suave espuma del mar,
queriéndome hablar hasta enamorar,
y encontrar tu voz universal
con la esperanza perdida
en la nostalgia de un bello recuerdo.
Yo quería tener alas para volar,
como ave de paso
siguiendo tus pasos
y alcanzando mi ilusión
entre tus ardientes brazos,
entregándote el néctar de mi vida
y haciéndome tuya por una dulce eternidad,
durmiéndome en tu regazo
y despertando frente al ocaso
de un nuevo y eterno amanecer.
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