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Ayer deshojé una margarita.

noquieroolvidartusojos

Poeta recién llegado
Ayer deshojé una margarita
para preguntarla si me querías.
¿Y aún me lo preguntas?
¿Es qué acaso no ves como te mira?
¿Es qué no notas en su abrazo
que te daría su ultimo soplo de vida
para que tú siguieras caminando?
¿Es qué no sientes en su regazo
que para ella comienza la vida
allá donde la diste el primer abrazo.

Deja tus dudas, corre a su lado,
no le des al botón de apagado
sino al de reinicia,
piérdete en el hueco de su costado
allá, donde se ríen sus cosquillas
y amala: desde el silencio enquistado,
desde el ruido de su risa,
desde una lágrima que ha rebotado
desde el suelo a tu camisa

Amala, porque ahora tu vida ya es vida
en el renacer de vuestros labios
que se buscan cada día.

No me deshojes ni me preguntes,
no es necesario,
ella te ama y ama tu poesía,
como solo se ama
cuando sabes que has encontrado
no el primer amor;
sino el último de tu vida.
 
Le he editado el título.
No se admiten títulos con meros signos (puntos suspensivos excesivos, asteriscos, espacios, mayúsculas…); en general sólo se admiten títulos de contenido literario, sin signos que no estén gramaticalmente justificados. Con ello tratamos que el ÍNDICE DE FOROS que es la tarjeta de presentación de Mundopoesia, los títulos no destaquen unos respecto de los otros por cuestiones ajenas a lo gramaticalmente correcto.
Favor de leer el sistema de infracciones publicado en todos los foros de Mundopoesía.

Equipo de Moderación.
 
Sentido y amoroso poema nos compartes dejando hablar a la margarita con sus hojas que anuncian un intenso amor.

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Ayer deshojé una margarita
para preguntarla si me querías.
¿Y aún me lo preguntas?
¿Es qué acaso no ves como te mira?
¿Es qué no notas en su abrazo
que te daría su ultimo soplo de vida
para que tú siguieras caminando?
¿Es qué no sientes en su regazo
que para ella comienza la vida
allá donde la diste el primer abrazo.

Deja tus dudas, corre a su lado,
no le des al botón de apagado
sino al de reinicia,
piérdete en el hueco de su costado
allá, donde se ríen sus cosquillas
y amala: desde el silencio enquistado,
desde el ruido de su risa,
desde una lágrima que ha rebotado
desde el suelo a tu camisa

Amala, porque ahora tu vida ya es vida
en el renacer de vuestros labios
que se buscan cada día.

No me deshojes ni me preguntes,
no es necesario,
ella te ama y ama tu poesía,
como solo se ama
cuando sabes que has encontrado
no el primer amor;
sino el último de tu vida.
El amor hay que aprovecharlo y a dejarse llevar por la pasión y la alegría.

Saludos
 
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Ayer deshojé una margarita
para preguntarla si me querías.
¿Y aún me lo preguntas?
¿Es qué acaso no ves como te mira?
¿Es qué no notas en su abrazo
que te daría su ultimo soplo de vida
para que tú siguieras caminando?
¿Es qué no sientes en su regazo
que para ella comienza la vida
allá donde la diste el primer abrazo.

Deja tus dudas, corre a su lado,
no le des al botón de apagado
sino al de reinicia,
piérdete en el hueco de su costado
allá, donde se ríen sus cosquillas
y amala: desde el silencio enquistado,
desde el ruido de su risa,
desde una lágrima que ha rebotado
desde el suelo a tu camisa

Amala, porque ahora tu vida ya es vida
en el renacer de vuestros labios
que se buscan cada día.

No me deshojes ni me preguntes,
no es necesario,
ella te ama y ama tu poesía,
como solo se ama
cuando sabes que has encontrado
no el primer amor;
sino el último de tu vida.
Una margarita muy sabia que te indica el camino. Me encantó tu precioso poema. Saludos poéticos Amarilys
 
Ayer deshojé una margarita
para preguntarla si me querías.
¿Y aún me lo preguntas?
¿Es qué acaso no ves como te mira?
¿Es qué no notas en su abrazo
que te daría su ultimo soplo de vida
para que tú siguieras caminando?
¿Es qué no sientes en su regazo
que para ella comienza la vida
allá donde la diste el primer abrazo.

Deja tus dudas, corre a su lado,
no le des al botón de apagado
sino al de reinicia,
piérdete en el hueco de su costado
allá, donde se ríen sus cosquillas
y amala: desde el silencio enquistado,
desde el ruido de su risa,
desde una lágrima que ha rebotado
desde el suelo a tu camisa

Amala, porque ahora tu vida ya es vida
en el renacer de vuestros labios
que se buscan cada día.

No me deshojes ni me preguntes,
no es necesario,
ella te ama y ama tu poesía,
como solo se ama
cuando sabes que has encontrado
no el primer amor;
sino el último de tu vida.

Un hermoso poema, sin duda alguna...
Amar vale la pena.
 
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