jose carlos
Poeta recién llegado
Ayer te tuve entre mis brazos,
sentí que tocaba el cielo,
sentía tu repiración, el sonido de tu corazón,
te sentía mia,
deseaba que no se terminara el día.
Ayer te tuve tan cerca,
que olía el suave aroma de tu piel,
es tu pecho junto al mio,
lo que enmude mi mundo y paraliza mis sentidos,
daría lo que fuera porque siguieses aqui conmigo.
Ayer, que pena que solo sea ayer,
me sentía el hombre mas feliz del mundo,
expresé en ti lo que siento en lo mas profundo,
te dí y te enseñe todo lo que se,
ayer en mi oscura habitación,
te entrege mi alma y mi ser.
Hoy, al levantarme con el ruido del despertador,
me doy cuenta que para tí no soy nada,
que solo me queda tu olor en mi almohada,
que perteneces a otro, que no seras mía,
que solo tengo que conformarme,
con ese trozo que me toca de tí.
sentí que tocaba el cielo,
sentía tu repiración, el sonido de tu corazón,
te sentía mia,
deseaba que no se terminara el día.
Ayer te tuve tan cerca,
que olía el suave aroma de tu piel,
es tu pecho junto al mio,
lo que enmude mi mundo y paraliza mis sentidos,
daría lo que fuera porque siguieses aqui conmigo.
Ayer, que pena que solo sea ayer,
me sentía el hombre mas feliz del mundo,
expresé en ti lo que siento en lo mas profundo,
te dí y te enseñe todo lo que se,
ayer en mi oscura habitación,
te entrege mi alma y mi ser.
Hoy, al levantarme con el ruido del despertador,
me doy cuenta que para tí no soy nada,
que solo me queda tu olor en mi almohada,
que perteneces a otro, que no seras mía,
que solo tengo que conformarme,
con ese trozo que me toca de tí.
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