ojosverdes
Poeta asiduo al portal
Ayer la muerte manoseó mi puerta
no quise reconocerla, me negué a darle paso
pero exigió su derecho y consiguió entrar.
No la esperaba y por supuesto no la quería.
Hace cinco años que me visitó
y no quería volver a alojarla bajo mi techo,
en aquél tiempo la visita fue demasiado larga.
Todo un año de entrar y salir de mi casa,
y ahora que ya me había acostumbrado
a su ausencia, me resistía a que reapareciera.
Inútil empeño, está aquí,
ha dejado su halo de pérdida ,
ha racionado la tristeza,
se empeña en repartir lágrimas
a diestro y siniestro,
y lo ha conseguido
ya estamos todos en su juego.
Ayer la muerte manoseó mi puerta
y consiguió entrar.