Josué M. Marrero
Poeta recién llegado
Ayer me azotaban las ráfagas extasiadas del olor a tu piel
Mientras que en medio de embelesos de abrazos
y los arrobamientos de besos en el cálido lecho
de la mas fragante de las mancebas
Escuche tu nombre, te sentí en el viento
Me seguían tus pasos, percibí un lamento
Eran las doce y ella me amaba
Sus besos tenían sabor a caña
La marea subía, la luna se agrandaba
Era cuestión de rendirse
ante el aroma del éxtasis de una madrugada
De un momento robado al tiempo
Del sabor perdido de otro encuentro
Era cuestión de entregarse a la osadía
y perderse en sus pupilas
Mirada que se me venía encima
Seductora y sugestiva
Era la mujer más atractiva
Me haría yo hombre, pero no te tenia
mientras que constantemente tu nombre se repetía
Ella no esta
Ella se fue
Y todo porque
Tu recuerdo se me ve
Desnudándome ante ella
Siendo amante de la mas bella
Que por celos me apena
Justo cuando es hora de caminar
hacia la primavera
Mientras que en medio de embelesos de abrazos
y los arrobamientos de besos en el cálido lecho
de la mas fragante de las mancebas
Escuche tu nombre, te sentí en el viento
Me seguían tus pasos, percibí un lamento
Eran las doce y ella me amaba
Sus besos tenían sabor a caña
La marea subía, la luna se agrandaba
Era cuestión de rendirse
ante el aroma del éxtasis de una madrugada
De un momento robado al tiempo
Del sabor perdido de otro encuentro
Era cuestión de entregarse a la osadía
y perderse en sus pupilas
Mirada que se me venía encima
Seductora y sugestiva
Era la mujer más atractiva
Me haría yo hombre, pero no te tenia
mientras que constantemente tu nombre se repetía
Ella no esta
Ella se fue
Y todo porque
Tu recuerdo se me ve
Desnudándome ante ella
Siendo amante de la mas bella
Que por celos me apena
Justo cuando es hora de caminar
hacia la primavera