Bethsabeth
Poeta recién llegado
Ayúdame Dios que hoy no tengo alas, que ahora las ganas de vivir no están donde solía encontrarlas.
Ayúdame Dios, que he perdido esa mirada de esperanza, que hoy no hay esas palabras de aliento, que hoy, ya nada me levanta, ayúdame que he perdido entre estas sabanas de vació todo calor, todo motivo...
Ayúdame Dios , hay un charco de sangre en este hueco oscuro... ya no esta la luz que lo alegraba, ahora mi corazón, mí alma, mi vida solo sangra, he caído tanto, y cada vez mas hondo, me acostumbre a pararme cada vez menos, y ahora no encuentro como siquiera poder volver a hacerlo...
Ayúdame Dios, no quiero seguir buscando en caras ajenas una inspiración improvisada, ayúdame ahora que mi vida nace cansada y muere esperanzada cada noche, haciéndole compañía a la luna y hablándole a las estrellas, con lagrimas de nostalgia y con cortas historias viejas...
Ayúdame ahora que pasan las horas como pasan lentos mis días, ayúdame ahora que mas te necesito, ahora que no hay amor, y que ya no quedan amigos...
Ayúdame Dios! ahora que el reír se ha vuelto una ironía, ahora que estoy en esta capa de felicidad, y ninguno ve dentro esta gran mentira, ahora que la música es la única que me entiende, y el silencio el único que me escucha, ahora que olvidarme para todos es tan fácil, y para mi tan difícil...
Pero tan constante
Ayúdame Dios, que he perdido esa mirada de esperanza, que hoy no hay esas palabras de aliento, que hoy, ya nada me levanta, ayúdame que he perdido entre estas sabanas de vació todo calor, todo motivo...
Ayúdame Dios , hay un charco de sangre en este hueco oscuro... ya no esta la luz que lo alegraba, ahora mi corazón, mí alma, mi vida solo sangra, he caído tanto, y cada vez mas hondo, me acostumbre a pararme cada vez menos, y ahora no encuentro como siquiera poder volver a hacerlo...
Ayúdame Dios, no quiero seguir buscando en caras ajenas una inspiración improvisada, ayúdame ahora que mi vida nace cansada y muere esperanzada cada noche, haciéndole compañía a la luna y hablándole a las estrellas, con lagrimas de nostalgia y con cortas historias viejas...
Ayúdame ahora que pasan las horas como pasan lentos mis días, ayúdame ahora que mas te necesito, ahora que no hay amor, y que ya no quedan amigos...
Ayúdame Dios! ahora que el reír se ha vuelto una ironía, ahora que estoy en esta capa de felicidad, y ninguno ve dentro esta gran mentira, ahora que la música es la única que me entiende, y el silencio el único que me escucha, ahora que olvidarme para todos es tan fácil, y para mi tan difícil...
Pero tan constante