Majix
Poeta recién llegado
Ella es más blanca que el azahar;
Su piel brilla más que sus ojos claros
Y él se estremece al verla,
Mientras yo me ahogo, en silencio,
En el azabache de mi piel.
Sus ojos trasmiten ternura y bondad,
La presa desesperada del dolido…
Mientras los míos se llenan de inseguridad,
Y de un cansancio hondo al verlos coquetear.
Su cabello eran delicadas tiras de oro,
Que brillaban al caerle el sol.
Ella venia del extranjero, completa desconocida
Pero para el… para él, fue amor a primera vista.
Y sin conocerla, él ya la deseaba;
Se perdió en su encanto físico
Y mis esfuerzos de que algún día
Me mirara como la miras ahora a ella,
Se fueron como polvo.
Quizás el sintió algo por mí,
Quizás ya habría visto mis sentimientos…
Pero desde esa llegada, en un suspiro,
Todo lo que construí cayo en segundos.
Pálida ausencias; Lamento olvidado
Murmurando ecos, Quebrantado una Esperanza
Su piel brilla más que sus ojos claros
Y él se estremece al verla,
Mientras yo me ahogo, en silencio,
En el azabache de mi piel.
Sus ojos trasmiten ternura y bondad,
La presa desesperada del dolido…
Mientras los míos se llenan de inseguridad,
Y de un cansancio hondo al verlos coquetear.
Su cabello eran delicadas tiras de oro,
Que brillaban al caerle el sol.
Ella venia del extranjero, completa desconocida
Pero para el… para él, fue amor a primera vista.
Y sin conocerla, él ya la deseaba;
Se perdió en su encanto físico
Y mis esfuerzos de que algún día
Me mirara como la miras ahora a ella,
Se fueron como polvo.
Quizás el sintió algo por mí,
Quizás ya habría visto mis sentimientos…
Pero desde esa llegada, en un suspiro,
Todo lo que construí cayo en segundos.
Pálida ausencias; Lamento olvidado
Murmurando ecos, Quebrantado una Esperanza