Oona
Poeta recién llegado
Erectas plantas de caña
cercenadas vienen a mí,
se acabó mi vida...
Demasiado frágil es el momento,
como espuma vuela de mis manos
endeble montaña de azúcar
que el sol derritió.
Masa dulce y esponjosa
que me convierte en ácido la sangre,
que me hace querer más,
más de su delicioso veneno
¿Dónde estás, tierna chocodona?
¿Dónde te fuiste a desvanecer?
Entre gritos y sangre tus ojos reventados
¿Dónde estás, tierna hija del mal?
Tú que amputaste las piernas de mi abuela,
tú que le quitaste los dientes a mi madre,
quiero un poco más de ti,
ansia carcoma, que me das la gula,
dulce muerte en un bocado,
llévate de mí esta ansiedad
te doy mis miembros
a cambio del olvido.
cercenadas vienen a mí,
se acabó mi vida...
Demasiado frágil es el momento,
como espuma vuela de mis manos
endeble montaña de azúcar
que el sol derritió.
Masa dulce y esponjosa
que me convierte en ácido la sangre,
que me hace querer más,
más de su delicioso veneno
¿Dónde estás, tierna chocodona?
¿Dónde te fuiste a desvanecer?
Entre gritos y sangre tus ojos reventados
¿Dónde estás, tierna hija del mal?
Tú que amputaste las piernas de mi abuela,
tú que le quitaste los dientes a mi madre,
quiero un poco más de ti,
ansia carcoma, que me das la gula,
dulce muerte en un bocado,
llévate de mí esta ansiedad
te doy mis miembros
a cambio del olvido.
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