Gahbriel Tabus
Anidas y alimentas mis quimeras y sosiegos
Soy yo la atmósfera huele
a azufre fundiendo hierro y huesos,
entre capuchas de mis camaradas caídos,
los ojos de mis compatriotas
perdidos por una justa causa.
Un despertar cuyo sueño no pudo contener
y las masas se emanciparon,
las sendas de grandes avenidas
y poblaciones hambrientas.
¿Será el placer de quemarlo todo?
La interrogante de estómagos rebalsados,
conduciendo mercedez sin rumbo,
empresarios de la noche a la mañana...
¿Te robaste un banco acaso?
¿Creaste un sistema de pensiones,
que es una estafa piramidal para un país entero?
¿Te apropias de lo que no es tuyo
y lo vendes o lo privatizas a extranjeras entidades?
Empeñándonos hasta el alma
y nuestra descendencia,
quizá cuantas generaciones
fueron puestas en su bandeja.
Se masturban con nuestro sufrimiento
y se hidratan de nuestras lagrimas y sudor.
Son la peor peste,
el parásito, el tumor, el cancer...
El padecer de mi abusado país.
Soy azufre, soy Chileno
Y como no, también de sangre Mapuche
quien no por su pueblo luche
no puede ser un ciudadano bueno.
Que todo arda si siguen matando niños y mujeres,
que todo arda si mi hermana mañana no vuelve,
que todo arda si en el pueblo aun miseria llueve,
que todo arda si mi abuelo aun trabajar debe.
En las calles hay baile y batucadas,
entre un sofocante ambiente lacrimógeno.
No tengáis miedo, si sois parte de la revuelta,
bienaventurados seáis los que queréis cambiar al mundo.
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