Azul

Rey de la Patagonia

Poeta adicto al portal
Al mar se va el consuelo

al mar se van azules los sentimientos

a callar,

meciéndose en sus olas

hasta quedarse dormidos,

y se acercan y se alejan

y azules se van.


El viento parece jugar

en las alas de los pájaros

suspendidos y distraídos

de mi

pintados en tu lienzo se quedan,

todo enmudece y mi voz

se apaga

en el laberinto de mi garganta

y se calla.


Blanquea la playa y la noche

llega queda como la muerte,

camina gigante sobre la arena

dejando su huella en mi oído

y en mi espalda,

distante como tus ojos

lejana como la esperanza,

constante como la espera

que se aleja de la confianza

y se recoge en las olas.


Todavía me acuerdo de ti,

no puedo elegir el día

pero si elegir los momentos,

y comprendo que no fueron tu ojos

no,

era el universo que dormía

en tu mirada desconocida,

que prometida me fue

y que perdida se fue

sin tocarme.


El viento parece jugar

en las alas de los pájaros

y los pájaros parecen querer anidar

en mi pelo revuelto de tiempo,

las sombras de mis ojos se parecen al mar

y el mar se parece a la distancia

y la distancia parece un barco que se aleja

irrenunciable a su cielo norteño

y el cielo a lo lejos

se parece un poco

a ti.


Y todo es azul

y todo vuela

y todo tiene alas

y de pronto todos somos pájaros

mirando los ojos de la arena

que brillan culpables en esta noche serena

y los pájaros adelgazan sus huellas

para no despertar al olvido...

porque será que nada está en su lugar

cuando no estás,

porque las rocas tienen caras

y sonrisas burlescas.


Las gaviotas se pintan la boca en el agua

y perfuman sus alas de sal,

son las nueve y el sol no está,

son las nueve y el puerto

es una hoguera estelar,

el mar se recoge y se va

juntando suspiros

navegando en las promesas

de los que vienen a esperar

y azules se van .
 
Última edición:
Al mar se va el consuelo

al mar se van azules los sentimientos

a callar,

meciéndose en sus olas

hasta quedarse dormidos,

y se acercan y se alejan

y azules se van.


El viento parece jugar

en las alas de los pájaros

suspendidos y distraídos

de mi,

pintados en tu lienzo se quedan

todo enmudece y mi voz

se apaga

en el laberinto de mi garganta

y calla.


Blanquea la playa y la noche

llega queda como la muerte,

camina gigante sobre la arena

dejando su huella en mi oído

y en mi espalda,

distante como tus ojos

lejana como la esperanza,

constante como la espera

que se aleja de la confianza

al recogerse las olas.


Todavía me acuerdo de ti,

no puedo elegir el día

pero si elijo el momento,

y comprendo que no fueron tu ojos

no,

era el universo que dormía

en tu mirada desconocida

que prometida fue

y que perdida fue

sin tocarme.


El viento parece jugar

en las alas de los pájaros

y los pájaros parecen querer anidar

en mi pelo revuelto de tiempo,

las sombras de mis ojos se parecen al mar

y el mar se parece a la distancia

y la distancia parece un barco que se aleja

irrenunciable a su cielo norteño

y el cielo de lejos

se parece tanto

a ti.


Y todo es azul

y todo vuela

y todo tiene alas

y de pronto todos somos pájaros

mirando los ojos de la arena

que brillan culpables en esta noche serena

y los pájaros adelgazan sus huellas

para no despertar al olvido,

porque será que nada está en su lugar

cuando no estás,

porque las rocas tienen caras

y sonrisas burlescas.


Las gaviotas se pintan la boca en el agua

y perfuman sus alas de sal,

son las nueve y el sol no está,

son las nueve y el puerto

es una hoguera estelar,

el mar se recoge y se va

juntando suspiros

navegando en las promesas

de los que vienen a esperar

y que azules se van.
Muy hermosos versos con el mar de fondo para un romántico y bello poema de amor. Me ha gustado mucho amigo Claudio. Un abrazo. Paco.
 
Encanto de poema mi amigo Rey, la magia de tu pluma
bordando la nostalgia sobre las olas del mar que guarda
los recuerdos. Placer leerte. Fortísimo abrazo con afecto.

Al mar se va el consuelo

al mar se van azules los sentimientos

a callar,

meciéndose en sus olas

hasta quedarse dormidos,

y se acercan y se alejan

y azules se van.


El viento parece jugar

en las alas de los pájaros

suspendidos y distraídos

de mi,

pintados en tu lienzo se quedan

todo enmudece y mi voz

se apaga

en el laberinto de mi garganta

y calla.


Blanquea la playa y la noche

llega queda como la muerte,

camina gigante sobre la arena

dejando su huella en mi oído

y en mi espalda,

distante como tus ojos

lejana como la esperanza,

constante como la espera

que se aleja de la confianza

al recogerse las olas.


Todavía me acuerdo de ti,

no puedo elegir el día

pero si elijo el momento,

y comprendo que no fueron tu ojos

no,

era el universo que dormía

en tu mirada desconocida

que prometida fue

y que perdida fue

sin tocarme.


El viento parece jugar

en las alas de los pájaros

y los pájaros parecen querer anidar

en mi pelo revuelto de tiempo,

las sombras de mis ojos se parecen al mar

y el mar se parece a la distancia

y la distancia parece un barco que se aleja

irrenunciable a su cielo norteño

y el cielo de lejos

se parece tanto

a ti.


Y todo es azul

y todo vuela

y todo tiene alas

y de pronto todos somos pájaros

mirando los ojos de la arena

que brillan culpables en esta noche serena

y los pájaros adelgazan sus huellas

para no despertar al olvido,

porque será que nada está en su lugar

cuando no estás,

porque las rocas tienen caras

y sonrisas burlescas.


Las gaviotas se pintan la boca en el agua

y perfuman sus alas de sal,

son las nueve y el sol no está,

son las nueve y el puerto

es una hoguera estelar,

el mar se recoge y se va

juntando suspiros

navegando en las promesas

de los que vienen a esperar

y que azules se van.
 
Al mar se va el consuelo

al mar se van azules los sentimientos

a callar,

meciéndose en sus olas

hasta quedarse dormidos,

y se acercan y se alejan

y azules se van.


El viento parece jugar

en las alas de los pájaros

suspendidos y distraídos

de mi,

pintados en tu lienzo se quedan

todo enmudece y mi voz

se apaga

en el laberinto de mi garganta

y calla.


Blanquea la playa y la noche

llega queda como la muerte,

camina gigante sobre la arena

dejando su huella en mi oído

y en mi espalda,

distante como tus ojos

lejana como la esperanza,

constante como la espera

que se aleja de la confianza

al recogerse las olas.


Todavía me acuerdo de ti,

no puedo elegir el día

pero si elijo el momento,

y comprendo que no fueron tu ojos

no,

era el universo que dormía

en tu mirada desconocida

que prometida fue

y que perdida fue

sin tocarme.


El viento parece jugar

en las alas de los pájaros

y los pájaros parecen querer anidar

en mi pelo revuelto de tiempo,

las sombras de mis ojos se parecen al mar

y el mar se parece a la distancia

y la distancia parece un barco que se aleja

irrenunciable a su cielo norteño

y el cielo de lejos

se parece tanto

a ti.


Y todo es azul

y todo vuela

y todo tiene alas

y de pronto todos somos pájaros

mirando los ojos de la arena

que brillan culpables en esta noche serena

y los pájaros adelgazan sus huellas

para no despertar al olvido,

porque será que nada está en su lugar

cuando no estás,

porque las rocas tienen caras

y sonrisas burlescas.


Las gaviotas se pintan la boca en el agua

y perfuman sus alas de sal,

son las nueve y el sol no está,

son las nueve y el puerto

es una hoguera estelar,

el mar se recoge y se va

juntando suspiros

navegando en las promesas

de los que vienen a esperar

y que azules se van.
amigo bello poema, en honor a ello te dejo un comentario de color azul...
 
Bellísimo poema y que disfruté desde el primer verso hasta el último a pesar del nostálgico paisaje que has pintado con ellos.
Me quedé sentada a orilla de tus letras y sentir el rugir del mar y sintiendo en el alma toda esa tristeza que me provocó al leer tu poema.
Encantada voy dejando mis huellas... Saludos Poeta.
 

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