errante xilos
Poeta recién llegado
Miro constantemente el brillo del sol reflejado...
Miro las miradas pasadas,
miro la muerte y la vida
envueltas en musicales destellos...
Miro el reflejo de mi existencia,
observo mis ojos y la claridad de las mañanas...
veo la fe desparramarse en los pasos,
en los caminos,
en las réplicas de todos los sismos
que tímidos se arremolinan
en la imaginación febril de un niño dios...
Miro la capacidad del hombre para el bien,
pero también observo que en ese afán
destruye lo que tanto amó, ama y amará...
Miro la muerte, de nuevo,
que quiere tomar uno de los cabellos de la esperanza,
pero esta escapa...
Veo el sentimiento en el
embarazado cuerpo de una mujer...
Y río,
es de nuevo la vida,
dándome un beso,
haciéndome llorar otra vez...
Miro las miradas pasadas,
miro la muerte y la vida
envueltas en musicales destellos...
Miro el reflejo de mi existencia,
observo mis ojos y la claridad de las mañanas...
veo la fe desparramarse en los pasos,
en los caminos,
en las réplicas de todos los sismos
que tímidos se arremolinan
en la imaginación febril de un niño dios...
Miro la capacidad del hombre para el bien,
pero también observo que en ese afán
destruye lo que tanto amó, ama y amará...
Miro la muerte, de nuevo,
que quiere tomar uno de los cabellos de la esperanza,
pero esta escapa...
Veo el sentimiento en el
embarazado cuerpo de una mujer...
Y río,
es de nuevo la vida,
dándome un beso,
haciéndome llorar otra vez...