Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Nubes, desconcierto y soledad,
lágrimas, sonrisas muertas,
tumbas... cementerios,
con el compás de las hojas,
marrones grisáceas que despiden el todo,
con el sermón largo,
del invierno que se acerca...
Bagnols-en-forêt,
eterno lagrimar de hojas,
con el recuerdo de sus bosques,
que ahora rojizos son,
el viento sopla frío desde el norte,
invadiendo de melancolía el paisaje,
Viñedos que han quedado solo en ramas,
cuál es el reflejo de mi alma,
suspirando hondamente,
sabiendo que no esta ya para corresponderlos,
pues en dedos de hielo,
arrastrada hacia la muerte fue...
Tiempo, tiempo,
manecillas ingratas,
que aunque fue largo tiempo,
la felicidad se reduce a años,
a días, a horas y minutos,
siendo demasiado pocos...
Camino por las calles,
donde su rostro se devánese,
entre las cuitas de miseria,
combinadas con la vejez del pueblo,
para darme una estocada mortal,
que se transmita en lágrimas...
Un cigarro que se termina,
el pastis demasiado amargo,
con el vino demasiado dulce,
¿Ya nada tiene sentido?
si deambulo cuál sonámbulo,
perfilándome a los despeñaderos,
sin tener valor de terminar con mi vida...
¡Patética manera de vivir!
con el alma colgando de la culpa,
con la rabia del por siempre,
resbalando por el beneficio del deseo,
aquél que nos hace superar cualquier cosa...
Otra botella, otra lágrima,
un soplo de viento, un recuerdo,
que se amalgama en mis entrañas,
con el grito que sofoco,
con el whiskey barato de enfrente...
Tu pañuelo... mi tesoro,
inscrito con letras mí nombre,
que tejiste con delicados cabellos,
y ¿ahora? un clavo más a mi ataúd,
al recordarte... al extrañarte...
¡Vida sin vida!
¡Porque no te fuiste del todo!
¡Si te quedaste aquí en mi corazón!
¡Atrapado en tu aliento!
¡Soñando con tu recuerdo!
Maldita ciudad de mis torturas,
sin embargo... solo aquí... solo aquí,
tan cerca y a la vez tan lejos,
que una losa te cubre,
los despojos de humanidad.
si tu ser se ha ido...
¿Locura caminar por los laberintos?
donde fuimos tan felices,
recorrer los bosques,
donde tantas veces hicimos el amor,
y ahora solo el frío... solo el silencio,
¡Oh soledad amarga!
¡Fruto de mi memoria!
¡Mas valía arrancarme la conciencia!
¡Pero solo vivo... vivo sin ti!
Cierro las puertas de este diario,
con una bala en mi cabeza,
aún siendo incierto,
si volveré a encontrarte,
solo la esperanza vive...
mientras yo... solo muero...
Insatisfecho con el destino,
Infeliz por el poco tiempo,
soñando ahora con la nada,
porque la muerte en sí,
en nada me atemoriza,
si solo la fe de...
Volverte a encontrar...
¿en el más allá?
¿en el continuo hoy?
o tal vez entre las flores,
tal vez entre los bosques,
de este Bagnols-en-forêt...
donde fuimos... tú y yo...
L.V.
lágrimas, sonrisas muertas,
tumbas... cementerios,
con el compás de las hojas,
marrones grisáceas que despiden el todo,
con el sermón largo,
del invierno que se acerca...
Bagnols-en-forêt,
eterno lagrimar de hojas,
con el recuerdo de sus bosques,
que ahora rojizos son,
el viento sopla frío desde el norte,
invadiendo de melancolía el paisaje,
Viñedos que han quedado solo en ramas,
cuál es el reflejo de mi alma,
suspirando hondamente,
sabiendo que no esta ya para corresponderlos,
pues en dedos de hielo,
arrastrada hacia la muerte fue...
Tiempo, tiempo,
manecillas ingratas,
que aunque fue largo tiempo,
la felicidad se reduce a años,
a días, a horas y minutos,
siendo demasiado pocos...
Camino por las calles,
donde su rostro se devánese,
entre las cuitas de miseria,
combinadas con la vejez del pueblo,
para darme una estocada mortal,
que se transmita en lágrimas...
Un cigarro que se termina,
el pastis demasiado amargo,
con el vino demasiado dulce,
¿Ya nada tiene sentido?
si deambulo cuál sonámbulo,
perfilándome a los despeñaderos,
sin tener valor de terminar con mi vida...
¡Patética manera de vivir!
con el alma colgando de la culpa,
con la rabia del por siempre,
resbalando por el beneficio del deseo,
aquél que nos hace superar cualquier cosa...
Otra botella, otra lágrima,
un soplo de viento, un recuerdo,
que se amalgama en mis entrañas,
con el grito que sofoco,
con el whiskey barato de enfrente...
Tu pañuelo... mi tesoro,
inscrito con letras mí nombre,
que tejiste con delicados cabellos,
y ¿ahora? un clavo más a mi ataúd,
al recordarte... al extrañarte...
¡Vida sin vida!
¡Porque no te fuiste del todo!
¡Si te quedaste aquí en mi corazón!
¡Atrapado en tu aliento!
¡Soñando con tu recuerdo!
Maldita ciudad de mis torturas,
sin embargo... solo aquí... solo aquí,
tan cerca y a la vez tan lejos,
que una losa te cubre,
los despojos de humanidad.
si tu ser se ha ido...
¿Locura caminar por los laberintos?
donde fuimos tan felices,
recorrer los bosques,
donde tantas veces hicimos el amor,
y ahora solo el frío... solo el silencio,
¡Oh soledad amarga!
¡Fruto de mi memoria!
¡Mas valía arrancarme la conciencia!
¡Pero solo vivo... vivo sin ti!
Cierro las puertas de este diario,
con una bala en mi cabeza,
aún siendo incierto,
si volveré a encontrarte,
solo la esperanza vive...
mientras yo... solo muero...
Insatisfecho con el destino,
Infeliz por el poco tiempo,
soñando ahora con la nada,
porque la muerte en sí,
en nada me atemoriza,
si solo la fe de...
Volverte a encontrar...
¿en el más allá?
¿en el continuo hoy?
o tal vez entre las flores,
tal vez entre los bosques,
de este Bagnols-en-forêt...
donde fuimos... tú y yo...
L.V.