Alba clara
Poeta adicto al portal
Me desperté sin tu aroma
y no quise la mañana,
solo busqué tu sonrisa
en mi mente reflejada.
Me asome a la vida
y sentí tan fría el alma,
que los colores del día
lograron burlar mi calma.
Quise volver a la noche
para buscar tu mirada,
pero la noche se ha ido
escapando de la escarcha.
Por no sentir tanto frío
me abrace a la mañana,
girando muy despacito
sobre mis pies aún descalzos.
Envolviéndome en los rayos
del sol que ya calentaba,
por no sentirme tan sola
deje que el sol me arropara.
Entre mis brazos mi cuerpo,
en el suelo pies descalzos,
el sol sonriendo indulgente
me protege con su manto.
Mientras me cuenta un secreto
que hace temblar mi alma,
todas las noches suspira
porque a la luna no alcanza.
Y yo comprendo su pena
y entiendo que me abraza,
por no sentirse tan solo
y por que entiende mi mirada.
Juntos los dos sonreímos
mientras bailamos callados,
abrazados en silencio
bajo el calor de su manto.
y no quise la mañana,
solo busqué tu sonrisa
en mi mente reflejada.
Me asome a la vida
y sentí tan fría el alma,
que los colores del día
lograron burlar mi calma.
Quise volver a la noche
para buscar tu mirada,
pero la noche se ha ido
escapando de la escarcha.
Por no sentir tanto frío
me abrace a la mañana,
girando muy despacito
sobre mis pies aún descalzos.
Envolviéndome en los rayos
del sol que ya calentaba,
por no sentirme tan sola
deje que el sol me arropara.
Entre mis brazos mi cuerpo,
en el suelo pies descalzos,
el sol sonriendo indulgente
me protege con su manto.
Mientras me cuenta un secreto
que hace temblar mi alma,
todas las noches suspira
porque a la luna no alcanza.
Y yo comprendo su pena
y entiendo que me abraza,
por no sentirse tan solo
y por que entiende mi mirada.
Juntos los dos sonreímos
mientras bailamos callados,
abrazados en silencio
bajo el calor de su manto.