Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me gusta tanto bailar contigo.
Dando pasos casi sin sentido, pues más que danzar reímos.
Es una danza casi invisible, pues solo de nosotros es de carne uno.
Me susurras al oído que no falte mi Fe, que me asiente en el destino.
Yo te contesto que ya hemos hablado de ello.
Me chantajeas con la Esperanza, con la que sin vida quedaré si falta.
Te contesto risueña que no me gusta el verde que la representa.
Bueno, pues, me dices, la Libertad queda pendiente conmigo.
Yo no se que decirte, porque esa libertad implica olvido,
amor en entredicho,
amor sin resultados,
sin vía palpable y sin plazos.
Otra vez me acaricias la cabeza y me llevas a la Ilusión,
esa que sabes que siempre en mi pecho anida y que sin ella no tendría aliento de vida.
Pero no te pases , te digo, a veces también caigo en ella sin vida.
Luego me acunas, me presentas una Paz que nunca he abrazado, dulce y sin costuras.
Permanente y llena de armonía.
Oh, como conoces mis deseos que hasta aquí me traes el desconcierto.
¡Para ya ! te digo, no me ofrezcas más bandera blancas me Entrego sin guerra y sin tregua,
pues al fin, eres tú el autor de mi vida,
el escritor de mis días,
el amor de mi existencia,
y la calamidad de mi tiempo y mi espera.
Tu nombre, siempre permanece presente en mi mente.
Aunque nadie lo crea, yo estoy cuerda y serena.
Aunque tú, para otros, seas una quimera.
SHA
Dando pasos casi sin sentido, pues más que danzar reímos.
Es una danza casi invisible, pues solo de nosotros es de carne uno.
Me susurras al oído que no falte mi Fe, que me asiente en el destino.
Yo te contesto que ya hemos hablado de ello.
Me chantajeas con la Esperanza, con la que sin vida quedaré si falta.
Te contesto risueña que no me gusta el verde que la representa.
Bueno, pues, me dices, la Libertad queda pendiente conmigo.
Yo no se que decirte, porque esa libertad implica olvido,
amor en entredicho,
amor sin resultados,
sin vía palpable y sin plazos.
Otra vez me acaricias la cabeza y me llevas a la Ilusión,
esa que sabes que siempre en mi pecho anida y que sin ella no tendría aliento de vida.
Pero no te pases , te digo, a veces también caigo en ella sin vida.
Luego me acunas, me presentas una Paz que nunca he abrazado, dulce y sin costuras.
Permanente y llena de armonía.
Oh, como conoces mis deseos que hasta aquí me traes el desconcierto.
¡Para ya ! te digo, no me ofrezcas más bandera blancas me Entrego sin guerra y sin tregua,
pues al fin, eres tú el autor de mi vida,
el escritor de mis días,
el amor de mi existencia,
y la calamidad de mi tiempo y mi espera.
Tu nombre, siempre permanece presente en mi mente.
Aunque nadie lo crea, yo estoy cuerda y serena.
Aunque tú, para otros, seas una quimera.
SHA