Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
Bajo la sombra de tus ojos
Hay un verde prado
Hay un claro bosque
En tus mejillas
Hay un aire puro en tus parpados.
En tu boca reposan mis besos imaginarios
En tu boca reposan mil gotas reales
Mil besos que se han vuelto mariposas,
En tu boca duermen mis besos soñados.
En tu boca duerme
El arrullo del suave viento
El rumor del rio que pasa
Suavemente en los desiertos
En tu boca reposa mi desconcierto
En el filo mayor de tu nariz
Ruedan lágrimas de rocío
Ruedan mis manos por tu perfil de ciervo
Duelen tus ojos
Cuando ves los ojos míos
Eres demasiada luz para mis ojos
Y tanta luz me deslumbra
Y en esta oscura penumbra
No alcanzo a mirar tu sombra
Tu sombra llena de fuego
Tu luz me ha dejado ciego
Me sumo en un calor aletargado
Me entrevero en las alas de tu oscuro cuerpo
Desaparezco en tu cielo oscuro
Me arropan tus alas de negro cuervo
En el filo mayor de tu nariz me trepo
Como un niño juego entre las ramas de tu árbol
Resbalo por lo largo de tu angosto pecho
Y caigo en tu abdomen convertido en fuego
Brinco y chapaleo en tus piernas de ciervo.
En tus bellos labios
Se mecen mis sueños
Hay lluvia en tu cielo dorado
Hay fuego en mi cuerpo
En tu boca rosada reina el caos
Algo emite tu alma
Y un susurro de viento
Se escucha entre tus labios
En tu sombra hay un llano
Hay un remanso sagrado
En tu valle templado
Hay un blanco rebaño
Tierno y prístino que pasta en tus prados
En el filo de tus labios susurra el viento su origen
Musita tu voz el principio de algo
Las nubes juegan en tus cabellos de preclaro cielo
Palacio de negra arcilla, eres donde reina el misterio
Y hay un rio café que nace entre tus brazos
Hay un rio que corre por tu abdomen de barro
En tu ombligo
Hay un roble lleno de flores
Que posa prepotente y solitario
Hay un verde prado
Hay un claro bosque
En tus mejillas
Hay un aire puro en tus parpados.
En tu boca reposan mis besos imaginarios
En tu boca reposan mil gotas reales
Mil besos que se han vuelto mariposas,
En tu boca duermen mis besos soñados.
En tu boca duerme
El arrullo del suave viento
El rumor del rio que pasa
Suavemente en los desiertos
En tu boca reposa mi desconcierto
En el filo mayor de tu nariz
Ruedan lágrimas de rocío
Ruedan mis manos por tu perfil de ciervo
Duelen tus ojos
Cuando ves los ojos míos
Eres demasiada luz para mis ojos
Y tanta luz me deslumbra
Y en esta oscura penumbra
No alcanzo a mirar tu sombra
Tu sombra llena de fuego
Tu luz me ha dejado ciego
Me sumo en un calor aletargado
Me entrevero en las alas de tu oscuro cuerpo
Desaparezco en tu cielo oscuro
Me arropan tus alas de negro cuervo
En el filo mayor de tu nariz me trepo
Como un niño juego entre las ramas de tu árbol
Resbalo por lo largo de tu angosto pecho
Y caigo en tu abdomen convertido en fuego
Brinco y chapaleo en tus piernas de ciervo.
En tus bellos labios
Se mecen mis sueños
Hay lluvia en tu cielo dorado
Hay fuego en mi cuerpo
En tu boca rosada reina el caos
Algo emite tu alma
Y un susurro de viento
Se escucha entre tus labios
En tu sombra hay un llano
Hay un remanso sagrado
En tu valle templado
Hay un blanco rebaño
Tierno y prístino que pasta en tus prados
En el filo de tus labios susurra el viento su origen
Musita tu voz el principio de algo
Las nubes juegan en tus cabellos de preclaro cielo
Palacio de negra arcilla, eres donde reina el misterio
Y hay un rio café que nace entre tus brazos
Hay un rio que corre por tu abdomen de barro
En tu ombligo
Hay un roble lleno de flores
Que posa prepotente y solitario