Gaita
Poeta recién llegado
Bajando a los discos del infierno,
como todo un Dante,
para salvar tu alma de los demonios.
Es tan difícil combatir el fuego fatuo
que me quema allí, debajo de la tierra.
El cielo solloza su pena inconmensurable
porque cómo se le hace a la condena
para abrir el pecho
y no perder la fortaleza en el camino
al infierno,
debajo del firmamento celeste
donde un ser humano se vuelve rancio
de tanto desamor;
loco de tanta pero tanta soledad
a su alrededor y dentro, en sus entrañas.
Los momentos más difíciles bajo el cielo
se vuelven ruinas circulares,
pinturas invisibles,
ojos ciegos,
corazones desalmados,
cuerpos a la intemperie.
Para ti te deseo lo mejor del amor,
los más lindos retazos de vida,
el dolor esparcido
por la eternidad de lo que ya no habita
pues
ha muerto para siempre.
Bajando espíritu y norma huraña
bajo el cielo y mi techo
porque vivir sólo se trata de un juego
mientras
yo quiero seguir jugando con fuego
para desvelarme a las 3 de la madrugada
y salvarte, pequeña y agonizante,
del más terrible infierno
y devolverte sana y tibia, a la Tierra,
bajo el cielo de la más exquisita puesta de sol
para no olvidarnos nunca más,
tú y yo,
que lo nuestro es para siempre.
Mi Beatriz,
tu Dante.
como todo un Dante,
para salvar tu alma de los demonios.
Es tan difícil combatir el fuego fatuo
que me quema allí, debajo de la tierra.
El cielo solloza su pena inconmensurable
porque cómo se le hace a la condena
para abrir el pecho
y no perder la fortaleza en el camino
al infierno,
debajo del firmamento celeste
donde un ser humano se vuelve rancio
de tanto desamor;
loco de tanta pero tanta soledad
a su alrededor y dentro, en sus entrañas.
Los momentos más difíciles bajo el cielo
se vuelven ruinas circulares,
pinturas invisibles,
ojos ciegos,
corazones desalmados,
cuerpos a la intemperie.
Para ti te deseo lo mejor del amor,
los más lindos retazos de vida,
el dolor esparcido
por la eternidad de lo que ya no habita
pues
ha muerto para siempre.
Bajando espíritu y norma huraña
bajo el cielo y mi techo
porque vivir sólo se trata de un juego
mientras
yo quiero seguir jugando con fuego
para desvelarme a las 3 de la madrugada
y salvarte, pequeña y agonizante,
del más terrible infierno
y devolverte sana y tibia, a la Tierra,
bajo el cielo de la más exquisita puesta de sol
para no olvidarnos nunca más,
tú y yo,
que lo nuestro es para siempre.
Mi Beatriz,
tu Dante.
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