No derrames ya más lágrimas
que en mi cuerpo ya hay bastantes.
Arroja tu soledad a un lado
y salta a mis húmedos brazos.
Yo jamás me burlaré,
yo jamás despreciaré
lo que encierra tu persona
aunque te marchites y encojas,
aunque tu belleza se haya ido
en pos del esplendor
que la memoria añora.
Forma parte de mi fondo;
que tus sábanas
sean mis algas;
que tu cuerpo sea nutriente
para la fuerza de mis corrientes.
Sé un todo con mi espíritu,
entre nácar y corales;
muros de tu sepulcro los navíos
que yacen desde milenios
durmiendo en la oscuridad,
esperando un capitán
bajo cuyas órdenes
hacia un mundo desconocido
poder zarpar.
que en mi cuerpo ya hay bastantes.
Arroja tu soledad a un lado
y salta a mis húmedos brazos.
Yo jamás me burlaré,
yo jamás despreciaré
lo que encierra tu persona
aunque te marchites y encojas,
aunque tu belleza se haya ido
en pos del esplendor
que la memoria añora.
Forma parte de mi fondo;
que tus sábanas
sean mis algas;
que tu cuerpo sea nutriente
para la fuerza de mis corrientes.
Sé un todo con mi espíritu,
entre nácar y corales;
muros de tu sepulcro los navíos
que yacen desde milenios
durmiendo en la oscuridad,
esperando un capitán
bajo cuyas órdenes
hacia un mundo desconocido
poder zarpar.