Explorando la cobertura del desanimo, entre nubes
simplemente blanditas
llueven quizás, mientras
el látigo
corrige mi pereza en el oxido de pensamientos
aguardo en el desconsuelo del sin paraguas
para sencillamente
empaparme de la regla y con el pecho prendido
abusar
abusar de la escuadra de mi buen nombre
y
de mi mente llena de infiernos, para mañana llorar
inexorable
porque a mi suerte que nació con posibles y a poco
se lo arrebataron todo
y a la mañana
su revitalizante costumbre vi caer en el lodo
de los prepucios
cabra podrida en que delego
sapo, en el cristal del quiero y sucio, de la noche infinita.
simplemente blanditas
llueven quizás, mientras
el látigo
corrige mi pereza en el oxido de pensamientos
aguardo en el desconsuelo del sin paraguas
para sencillamente
empaparme de la regla y con el pecho prendido
abusar
abusar de la escuadra de mi buen nombre
y
de mi mente llena de infiernos, para mañana llorar
inexorable
porque a mi suerte que nació con posibles y a poco
se lo arrebataron todo
y a la mañana
su revitalizante costumbre vi caer en el lodo
de los prepucios
cabra podrida en que delego
sapo, en el cristal del quiero y sucio, de la noche infinita.